El renovado bloqueo ruso a la exportación de cereales ucranianos a través del Mar Negro vuelve a generar preocupaciones sobre la seguridad alimentaria mundial. Las Naciones Unidas temen que los países en desarrollo de África y Asia puedan enfrentar graves carencias alimentarias.
En los últimos días, Rusia ha llevado a cabo ataques con cohetes contra almacenes de cereales y alimentos en la ciudad portuaria ucraniana de Odesa, destruyendo grandes reservas de alimentos.
El ministro ucraniano de Agricultura ha solicitado a la UE un apoyo financiero adicional para que su exportación se realice aún más a través de los 'corredores de solidaridad' europeos hacia puertos en países de la UE. Este apoyo complementario puede ayudar a desarrollar rutas alternativas y reducir la dependencia del transporte por el Mar Negro.
Se está investigando la posibilidad de exportar también a través de puertos en Alemania (vía el Mar del Norte) y Croacia (Mar Adriático). En tal caso, los cereales deben ser transportados primero en contenedores por ferrocarril, lo que no solo es mucho más lento sino también mucho más costoso.
Además, se trabaja en la ampliación y profundización del Danubio para que barcos fluviales más grandes puedan desviarse hacia puertos del Mar Negro en Rumanía. La exploración de estas opciones puede contribuir a sortear el bloqueo ruso.
En respuesta al posible cambio de las rutas de exportación de cereales ucranianos, cinco países vecinos de la UE a Ucrania han solicitado nuevamente a la Comisión Europea que extienda la 'prohibición de exportación' sobre productos ucranianos al menos hasta después del 15 de septiembre. Esta solicitud puede aumentar aún más las tensiones geopolíticas entre la UE y Rusia y tiene consecuencias significativas para las relaciones comerciales internacionales.
Ahora corresponde a la Comisión Europea decidir al respecto. Esa decisión podría tomarse ya la próxima semana en la reunión ordinaria de los 27 ministros de Agricultura y Alimentación. Anteriormente, algunos países de la UE habían expresado que consideran que obstaculizar el comercio internacional ucraniano es demasiado pro-Moscú y anti-Kiev.

