A pesar de la urgencia de la situación, los líderes europeos quedaron atrapados el jueves en disputas internas y la incapacidad de llegar a decisiones concretas. Las reuniones continuarán el viernes.
Las tensiones surgieron especialmente durante las conversaciones con Viktor Orbán de Hungría, quien bloquea la aprobación de un préstamo de 90.000 millones de euros a Ucrania. Este bloqueo llamó la atención de otros líderes europeos, que expresaron su frustración, pero no lograron convencer a Orbán de su postura.
Inaceptable
"El comportamiento de Orbán es inaceptable," afirmaron varios otros líderes de la UE sobre el bloqueo, que dificulta la entrega de ayuda de emergencia a Ucrania mientras el país está bajo presión de Rusia. La presión sobre Orbán aumenta, pero él se aferra a sus condiciones. Quiere que Ucrania repare primero el oleoducto Druzhba, destruido por Rusia, para que su país pueda recibir nuevamente petróleo ruso.
Promotion
El presidente francés Macron y otros mandatarios expresaron su descontento con la situación, pero las conversaciones llevaron a poco más que compromisos vagos y reiteraciones de posiciones previas. Orbán exige que la UE restablezca la importación de petróleo desde Rusia antes de aprobar la ayuda financiera a Ucrania.
Postergación
El próximo mes habrá elecciones en Hungría. Todo indica que el partido Fidesz de Orbán perderá y que el país tendrá un gobierno más proeuropeo. Por ello, Bruselas debe posponer el desembolso a Kiev hasta finales de abril.
Además, los líderes de la UE discutieron las crisis políticas en Medio Oriente y su impacto en Europa. Las consecuencias de la guerra en Irán obligan a los líderes a replantear sus estrategias de seguridad, mientras dentro de la UE hay poca disposición para intervenir con medios militares.
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, calificó la situación mundial de preocupante, pero los líderes de la UE mantienen sus llamados a la ‘desescalada’.

