También varios países consideran que la edición genética de productos alimentarios debe estar claramente indicada en los envases y etiquetas. La industria alimentaria se opone firmemente a esto.
Aunque en los últimos meses se han llevado a cabo intensas negociaciones a nivel técnico para resolver el expediente NGT (nuevas técnicas genéticas) lo antes posible, hay mucha oposición en el movimiento ambientalista y en la agricultura ecológica contra una posible 'mezcla' con semillas y cultivos modificados genéticamente. También existen dudas legales sobre omitir el principio precautorio de protección de la salud.
Con las abstenciones de Alemania y Bulgaria, y los votos en contra de Polonia, Rumania, Austria, Hungría y otros Estados miembros de la UE, la última propuesta de compromiso de la presidencia española no tuvo ninguna posibilidad en el Consejo mensual de Agricultura y Pesca (AGRI) en Bruselas. Esto es un revés para el ministro español de Agricultura, Luis Planas, que esperaba desbloquear algunos expedientes 'atascados' de la UE.
El ministro de Agricultura en funciones, Piet Adema, dijo que Países Bajos podía aceptar el compromiso negociado, aunque tenía reservas sobre la posibilidad de exclusión para la categoría NGT-2.
Debido a esta situación, el expediente pasa ahora a la presidencia belga, en la primera mitad de 2024. Pero dado que entonces comenzará la campaña electoral europea, es incierto si habrá un consenso suficiente a tiempo entre los 27 países de la UE y los grupos del Parlamento Europeo. Y eso a pesar de que muchos ministros de agricultura y grupos parlamentarios afirman tener prisa.
Además, la comisaria de Alimentación, Stella Kyriakides, no pudo tranquilizar a los ministros de Agricultura asegurando que la autorización de una categoría ligera (NGT-1) no llevará a la industria química agrícola a solicitar todo tipo de patentes y 'derechos' sobre semillas y material vegetal. Varios países señalaron la necesidad de continuar las negociaciones.
A principios de este año, la Comisión Europea propuso flexibilizar las normas sobre OMG para permitir nuevas tecnologías de edición genética de cultivos, eximiéndolas de la ley restrictiva sobre organismos genéticamente modificados (OGM). Según la Comisión Europea, esas técnicas de edición ya están permitidas en algunos otros países productores de alimentos y “la UE no debe quedarse rezagada”.
Además, la Comisión Europea esperaba que la rápida autorización de esas nuevas técnicas genómicas pudiera reducir parte de las protestas contra las propuestas de la Estrategia de la UE para la Agricultura (SUR) para reducir a la mitad el uso de pesticidas en la agricultura. Esa propuesta fue descartada el mes pasado por el Parlamento Europeo, pero no por los ministros. La Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo tiene previsto adoptar esta noche una postura al respecto.

