Un segundo informe sobre la probabilidad de éxito de tal operación indica que BayWa solo puede sobrevivir mediante una "contracción saludable".
El plan de rescate contempla la venta de diversas filiales internacionales, incluyendo participaciones en el comerciante de frutas neozelandés T&G Global y el comerciante neerlandés de granos y soja Cefetra. Además, BayWa tendrá que adaptar sus líneas funcionales de estructura y reducir costos operativos y de energía. Las actividades centrales en agricultura, materiales de construcción, energía y tecnología se mantendrán, pero deberán operar funcionalmente. No se especifica claramente qué significa esto en concreto.
Está prevista una ampliación de capital, en la que los accionistas actuales tendrán que aportar dinero nuevo. Este capital se utilizará para cerrar participaciones con pérdidas. En septiembre, los bancos de crédito alemanes ya pusieron a disposición 500 millones de euros como préstamo puente para que la empresa pudiera concluir la temporada de cosecha.
A pesar de los desafíos, el informe de reestructuración ofrece esperanza para una salvación factible. Los expertos señalan que las medidas propuestas pueden restaurar la liquidez. Aún no está claro el resultado de la investigación de la autoridad financiera Bafin. Estas investigaciones se centran en posibles irregularidades en la presentación de informes financieros, y un resultado negativo podría dañar aún más la confianza.
Políticos alemanes, como Florian von Brunn (SPD), han subrayado repetidamente que un plan de recuperación solo puede funcionar con total transparencia sobre la situación financiera de BayWa. Si se demuestra que se manipularon las cifras, esto podría derivar en regulaciones más estrictas y consecuencias importantes para la empresa.
Los mayores accionistas, entre ellos Bayerische Raiffeisen-Beteiligungs AG y Raiffeisen Agrar Invest, son fundamentales para el proceso de recuperación. Se les solicita financiar la mayor parte de la ampliación de capital. Queda por ver hasta qué punto el gobierno alemán está dispuesto a intervenir.
El canciller saliente Olaf Scholz (SPD) y el ministro de Economía Robert Habeck (Verdes) presentaron recientemente un amplio plan de recuperación para la tambaleante economía alemana. Tras la caída de su coalición con el FDP, la crisis económica ha pasado ahora a ser un tema central en las campañas electorales. Los problemas en la industria automotriz también requieren atención y posiblemente apoyo gubernamental adicional.
Aunque para BayWa el camino hacia la recuperación aún es largo e incierto, el plan actual ofrece una estructura clara y medidas concretas para devolver al grupo a una situación financiera saludable para finales de 2027. Pero esto solo será posible si accionistas, bancos y el gobierno colaboran económicamente. Solo entonces BayWa podrá seguir siendo un actor importante en la agricultura alemana.

