Según el informe, uno de cada cinco alemanes (20%) aún come carne y salchichas todos los días. Hace un año era uno de cada cuatro (25%) y en 2015 aproximadamente uno de cada tres (34 por ciento). Al mismo tiempo, el 22% de los alemanes indica que consume regularmente sustitutos de carne veganos. Así, el promedio alemán ahora está por debajo del promedio de la UE.
Estos cambios en los hábitos alimenticios tienen consecuencias importantes para la agricultura y la ganadería alemana. La disminución en el consumo de carne ha llevado a una reconsideración de la producción en la industria cárnica, con una creciente demanda de alternativas vegetales, según se concluye en el informe.
Los supermercados y restaurantes alemanes responden a esta tendencia ofreciendo una mayor variedad de opciones sin carne. En los supermercados Lidl en Alemania, los sustitutos de carne veganos actualmente cuestan lo mismo que la carne tradicional. La proporción de comensales veganos es mayor, con un 18 por ciento, entre los alemanes de 14 a 29 años y es menor (5%) entre las personas de 60 años o más.
La gran mayoría de los encuestados (94 por ciento) considera muy importante garantizar mejores condiciones en la ganadería con menos animales en los establos. La reducción del desperdicio de alimentos también es importante para los encuestados. El 92 por ciento está a favor de reducir el desperdicio de alimentos en hogares y empresas.
Para el 93 por ciento, una obligación para que los supermercados regalen alimentos caducados gratuitamente es una solución. Casi la misma cantidad de personas considera que, si un alimento ya ha sido desechado pero aún es comestible, debería permitirse sin sanciones sacarlo de los contenedores de basura de los supermercados.

