China anunció que la exportación de ciertos chips de Nexperia será nuevamente permitida. Esta decisión se produce poco después de una reunión en Corea del Sur entre el presidente estadounidense Donald Trump y el líder chino Xi Jinping, en la que también participaron diplomáticos europeos.
El mes pasado, los Países Bajos incautaron la filial neerlandesa de esa empresa china y despidieron al máximo ejecutivo chino, ya que supuestamente se estaban preparando acciones para trasladar la industria estratégica neerlandesa a China. Asimismo, en Estados Unidos se han implementado recientemente medidas contra empresas que intentan suministrar tecnología avanzada a China.
La intervención neerlandesa provocó fuertes medidas de represalia desde Pekín. China restringió la exportación de chips Nexperia ensamblados en fábricas chinas, esenciales para la industria automotriz mundial. El bloqueo amenazaba particularmente el suministro de componentes a fabricantes europeos de automóviles.
El anuncio de Pekín sobre la flexibilización marca un primer paso hacia la desescalada de la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Según el Ministerio de Comercio chino, Beijing “evaluará detalladamente las circunstancias reales de las empresas” y concederá exenciones para exportaciones que cumplan con los criterios.
Los gobiernos europeos reaccionaron con cauteloso optimismo. En Berlín, un portavoz habló de “señales positivas iniciales de disminución de tensiones”. La Comisión Europea confirmó que China aplica su política de exportación relajada también para la UE. Funcionarios neerlandeses destacaron que continuarán en contacto con sus socios internacionales para restaurar el equilibrio en la cadena de suministro de chips.
El gobierno chino mencionó en un comunicado la “interferencia indebida del gobierno de los Países Bajos en los asuntos internos de las empresas” como causa de la interrupción en el suministro mundial de chips. Al mismo tiempo, Pekín instó a las empresas con escasez de chips a solicitar exenciones.
A pesar del avance diplomático, la situación sigue siendo frágil. Fabricantes de automóviles como Volkswagen, Volvo y Bosch advierten que restricciones prolongadas podrían llevar a paradas de producción. Nexperia suministra casi la mitad de los componentes electrónicos en la industria automotriz europea, lo que subraya la vulnerabilidad del sector.
La reciente relajación parece enfocada principalmente en limitar el daño directo a la cadena internacional de suministro. Las tensiones estructurales sobre propiedad, transferencia tecnológica y supervisión permanecen por ahora.

