Esto afectaría principalmente los beneficios fiscales para el transporte de ida y vuelta al trabajo y los tipos de diésel para el transporte de carga y mercancías.
Investigaciones científicas han demostrado que Austria gasta cada año varios miles de millones de euros en reducciones fiscales para el transporte de ida y vuelta al trabajo, lo que fomenta el uso del automóvil. Especialmente, la reducción para el transporte comercial de mercancías y carga mediante diésel más barato contribuye a las emisiones de CO2.
El plan nacional de energía y clima de Austria debe reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero y acelerar la transición hacia fuentes de energía renovables. Austria es uno de los últimos países de la UE en presentar un plan de transición así a Bruselas.
El paquete de diésel agrícola incluye un reembolso total de 37,5 céntimos por litro de diésel para 2024. Las organizaciones agrícolas austríacas señalan que ya han reducido considerablemente sus emisiones de CO2. “Desde 1990 hemos podido ahorrar más del 16 por ciento de las emisiones de CO2 en el sector agrícola, mientras que otros sectores aún tienen que hacer su tarea.”
Además, el plan austríaco también se centra en aumentar la eficiencia energética y fomentar la producción de energía renovable, como la biomasa, que ya se ha convertido en un importante portador de energía en el país. En esto, Austria está por delante de muchos otros países de la UE.
Aún no está claro si el nuevo plan de energía de la ministra de Medio Ambiente, Leonore Gewessler (Verdes), se implementará en su forma actual. La propuesta actual no incluye objetivos específicos por sector empresarial ni sanciones o multas.
Por ello, el plan de CO2 podría aun convertirse en un tema de campaña para las elecciones parlamentarias a finales de septiembre. Existen varias cuestiones en materia de agricultura, medio ambiente y naturaleza sobre las que los partidos políticos difieren considerablemente.
El ministro de ÖVP, Totschnig, ya ha declarado que la política debe mantenerse alejada del diésel agrícola barato “de su parte”, mientras que Los Verdes y el SPÖ enfatizan que Austria enfrentará multas de la UE si no hace lo suficiente para reducir las emisiones de CO2.

