Aunque actualmente el consumo mundial de carne se ve afectado por brotes de peste porcina africana en Asia, se espera que el consumo aumente un doce por ciento en los próximos diez años.
De esta manera, la carne de ave representará la mitad del aumento, según señalaron el jueves las grandes potencias económicas de la OCDE y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
La lucha contra la pandemia de coronavirus ha generado incertidumbres sin precedentes en las cadenas alimentarias globales. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la FAO pronostican que las consecuencias económicas y sociales de la pandemia anularán las perspectivas positivas para la producción agrícola mundial.
Actualmente, la pandemia de coronavirus ejerce una presión inédita sobre las cadenas globales de agricultura y suministro alimentario, según el informe Outlook. El bajo crecimiento económico este año “podría contribuir a una mayor caída de los precios de las materias primas agrícolas, al menos a corto plazo. Si la economía mundial se recupera ya el próximo año, se calcula que la demanda y los precios de las materias primas agrícolas volverán gradualmente a niveles básicos en los próximos años.
Dos factores impulsarán el consumo de carne en los próximos años, señala el informe. Los bajos costos del alimento para ganado harán más rentable la ganadería y avicultura. Al mismo tiempo, se espera que los consumidores en países de ingresos medianos utilicen sus ingresos adicionales para transformar su dieta desde productos básicos hacia productos de mayor valor, como la carne, afirma Outlook.
El consumo de carne en países en desarrollo, especialmente en Asia y África, aumentaría cinco veces más rápido que en los países desarrollados. Actualmente, el consumo per cápita de carne es bajo en los países en desarrollo, pero casi está saturado en el mundo desarrollado.
Se prevé que el consumo global de carne de ave alcance los 145 millones de toneladas (para 2029), siendo las aves responsables de la mitad de la carne adicional consumida, según el informe. El consumo de carne de cerdo aumentaría en los próximos 10 años hasta 127 millones de toneladas y representaría el 28% del incremento global en el consumo de carne.
Se espera que el consumo de carne de res crezca hasta 76 millones de toneladas en 2029 y aporte un 16% al crecimiento mundial. El consumo de carne de oveja aumentaría en 2 millones de toneladas y representaría el 6% del consumo adicional.
Aunque la demanda de carne es alta en los países en desarrollo, y aunque la demanda mundial de carne se ha beneficiado del aumento poblacional y del crecimiento de ingresos, también existen limitaciones potenciales. “Se espera que problemas ambientales y de salud en países de ingresos altos conduzcan a una transición de proteínas animales a fuentes alternativas, así como al reemplazo de la carne roja, en especial la de res, por aves y pescado,” señalan la OCDE y la FAO.
En un capítulo dedicado a la carne, Outlook señala que los cambios en las preferencias de los consumidores, como el creciente interés en dietas vegetarianas o veganas, preocupaciones sobre el impacto ambiental de la carne y normas religiosas y culturales, también tendrían efecto.

