La controvertida propuesta de ley permitía el uso nuevamente de acetamiprid, un pesticida químico que había sido prohibido en Francia por sus posibles riesgos para las abejas y la biodiversidad. La medida formaba parte de una ley más amplia destinada a reducir las cargas administrativas para los agricultores, pero la reintroducción específica de este insecticida generó una fuerte polémica social y política.
Los partidarios, incluyendo muchas organizaciones agrícolas, celebraron los planes. Destacaron que acetamiprid es una alternativa a pesticidas más agresivos y que sería necesario para combatir plagas en los cultivos alimentarios. Los opositores, entre ellos organizaciones medioambientales, advirtieron sobre los peligros ecológicos y consideraron esta medida un retroceso en la protección del medio ambiente.
La ley fue presentada por un senador conservador y aprobada previamente por el Parlamento francés. Pero la decisión de permitir nuevamente el uso de acetamiprid encontró una fuerte resistencia. La movilización ciudadana que siguió recibió amplio apoyo y en menos de dos semanas fue firmada por millones de franceses, algo excepcional para una petición de este tamaño.
El bloqueo final no vino directamente del Senado, sino del Consejo Constitucional, que invalidó el pasaje sobre acetamiprid. El consejo consideró que ese punto de la ley no estaba conforme con la Constitución francesa, haciendo jurídicamente imposible la reintroducción. El Senado reconoció este fallo y aplicó la corrección.
Aunque el resto de la ley —con medidas para simplificar la administración agrícola— se mantuvo, la eliminación del texto sobre pesticidas fue vista como una señal política importante. Demuestra que la presión social puede tener impacto, incluso cuando la legislación ha avanzado mucho en el proceso parlamentario.
El gobierno francés se había mantenido al margen en el debate público sobre este tema. Sin embargo, el asunto fue considerado un riesgo para la imagen del presidente, quien se presenta como defensor del medio ambiente pero sin querer alejar al sector agrícola.
La decisión del Senado significa, por ahora, el fin de los intentos de reautorizar el uso de acetamiprid en la agricultura francesa. No está claro si se presentarán nuevas propuestas en el futuro.

