El gobierno estadounidense ha declarado por primera vez una escasez de agua en el río Colorado, en el suroeste del país, debido a la sequía persistente. El oeste de Estados Unidos ha sido azotado durante meses por una sequía continua.
El río Colorado es la fuente de agua para aproximadamente 40 millones de personas. Este inmenso río también es conocido como el Nilo Occidental para resaltar su importancia para los agricultores y habitantes de esta región de los Estados Unidos.
La sequía está causando, entre otras cosas, escasez de agua para riego en extensas áreas agrícolas y campos de cereales. También la lucha contra los numerosos incendios forestales enfrenta carencias de agua para su extinción. A partir de octubre, se impondrán restricciones a la extracción de agua de ríos y lagos.
En varios estados ya se están decretando estrictas medidas preventivas, incluyendo normas sobre el uso del agua. California hace un llamado a los residentes para ahorrar electricidad, ya que la red eléctrica está bajo gran presión.
La sequía actual no es un caso aislado. Investigaciones recientes basadas en anillos de árboles revelan que el oeste de Estados Unidos ha estado sufriendo una megasequía durante más de veinte años. Según científicos, es una de las sequías más severas y prolongadas en 1200 años.
El lago Mead, el embalse de la presa Hoover cerca de Las Vegas, ha caído a su nivel más bajo jamás registrado. El lago Mead es el mayor lago artificial de Estados Unidos. También el nivel del agua del lago Powell, el segundo embalse más grande del país, ha descendido a un punto histórico bajo.
Una de las causas de la sequía en los últimos años es la ausencia de lluvias debido a una débil circulación de vientos y mareas asociada al fenómeno La Niña. Sin embargo, los científicos también ven una fuerte relación entre la sequía, los incendios forestales y el cambio climático provocado por el ser humano.

