El fabricante de fertilizantes EuroChem en Amberes ha recibido permiso de las autoridades para reanudar parcialmente la producción. La empresa fue hasta hace poco copropiedad del oligarca ruso Andrei Melnichenko, contra quien la UE ha impuesto sanciones.
Los fondos bancarios del grupo químico mundial están congelados, y la sucursal de Amberes ha solicitado protección contra sus acreedores. La reanudación parcial de la producción de fertilizantes continuará hasta que se encuentre una solución definitiva, y solo podrá utilizarse para pagar los salarios de los aproximadamente 400 empleados.
EuroChem produce en Amberes aproximadamente 2 millones de toneladas de fertilizantes al año. EuroChem es uno de los cinco mayores productores de fertilizantes del mundo, con una facturación de 5.48 mil millones de euros. Cuenta con sucursales en Rusia, Kazajistán, Estonia, Lituania, Alemania, Bélgica, Brasil, China y Estados Unidos. Opera con más de 27.000 empleados en 100 países.
La empresa informó el mes pasado que Melnichenko se había retirado como directivo y principal accionista. También el CEO Vladimir Rashevskiy se ha retirado. Muchos oligarcas rusos intentan evadir las sanciones de la UE contra sus empresas mediante trucos legales.
El Ministerio de Comercio e Industria ruso recomendó el mes pasado, en respuesta a las sanciones de la UE, a los productores nacionales de fertilizantes detener las exportaciones. Esta ‘recomendación’ equivale en la práctica a una prohibición de exportación, por orden del Kremlin. Existen otros países que producen y exportan fertilizantes, aunque a precios considerablemente más altos.
Bielorrusia – un proveedor importante de potasio para la Unión Europea, Sudamérica y Estados Unidos – también ha detenido la exportación de fertilizantes debido a que ha perdido acceso al puerto de Klaipeda (en el mar Báltico) en Lituania, su vecino del norte.

