Tras unos ocho años de negociaciones, la Comisión Europea y el gobierno australiano llegaron a un acuerdo que debe facilitar significativamente el comercio. El acuerdo fue anunciado en Canberra por la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y el primer ministro australiano, Anthony Albanese.
El acuerdo forma parte de una estrategia más amplia tanto de la Unión Europea como de Australia para diversificar sus relaciones comerciales y no depender demasiado de un solo socio comercial. En un mundo con crecientes tensiones y proteccionismo, ambas partes buscan conscientemente colaboraciones económicas estables y fiables.
También con otros
Cuando el presidente estadounidense Trump comenzó el año pasado a imponer todo tipo de aranceles adicionales a las importaciones procedentes de casi todos los países, la UE y Australia reanudaron sus negociaciones que llevaban años estancadas en temas agrícolas y aranceles alimentarios.
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Bruselas hizo lo mismo con los países sudamericanos del Mercosur, con los que ahora, a partir del 1 de mayo, entra en vigor un nuevo acuerdo comercial temporal. La UE también ha cerrado ya un nuevo acuerdo con India.
El nuevo acuerdo busca aumentar el comercio entre ambas economías mediante la eliminación de barreras. Se suprimirán o reducirán significativamente la mayoría de los aranceles a la importación de bienes, lo que permitirá comerciar productos de forma más barata en ambas direcciones.
Ganar - ganar
Ambas partes presentan el acuerdo como beneficioso para todos. Debe ofrecer nuevas oportunidades a las empresas y estimular el crecimiento económico, mientras que los consumidores se benefician de una mayor variedad y precios más bajos.
La agricultura tuvo un papel central y delicado en las negociaciones. Productos como la carne, el vino, los lácteos y los cereales fueron clave porque son económicamente importantes y políticamente sensibles.
Cupo para la carne
Se acordaron disposiciones específicas para la carne australiana. El acceso al mercado europeo se regulará mediante un sistema de cuotas que se irá implementando gradualmente para limitar el impacto en la agricultura y la industria alimentaria europea.
Además del comercio, el acuerdo incluye también compromisos de cooperación en defensa y seguridad. Ambas partes quieren profundizar su colaboración en un mundo donde aumentan las tensiones geopolíticas.
Asimismo, se intensifica la cooperación en el ámbito de materias primas críticas. Esto debe contribuir a cadenas de suministro más estables y a una menor dependencia de otros países para materiales importantes.
