Felßner era un nombre destacado en la lista de posibles ministros para el departamento de Agricultura. Como presidente de la Unión de Agricultores Bávaros y vicepresidente de la Unión Alemana de Agricultores, desempeña un papel prominente en el sector agrícola. Sin embargo, su posible nombramiento generó una gran resistencia, especialmente entre activistas por los derechos de los animales y ambientales.
Felßner ya había recibido críticas por su visión agrícola. En el pasado fue multado por daños ambientales en su explotación. Además, sus opositores consideran que defiende principalmente los intereses de la ganadería intensiva y se opone a reglamentos medioambientales más estrictos. Varias organizaciones ecológicas iniciaron peticiones en contra de su nombramiento.
A comienzos de esta semana, activistas de Animal Rebellion ocuparon la finca de Felßner en Baviera. Subieron al techo de un establo, colgaron una pancarta y exigieron que alguien con su perfil no llegara a ser ministro. La familia Felßner se sintió amenazada y pidió asistencia policial. La acción está siendo investigada jurídicamente.
La protesta fue para Felßner el motivo directo para retirarse. En un comunicado expresó que no quiere que su familia sufra por las tensiones políticas. Subrayó que la decisión es voluntaria, aunque los eventos recientes han reafirmado su postura.
Es notable que el primer ministro bávaro Markus Söder (CSU) había propuesto a Felßner como Ministro de Agricultura ya antes de las elecciones federales. Pero Söder no tiene la última palabra en esto: el líder de la CDU, Friedrich Merz, como posible nuevo canciller federal, tiene la decisión final en la formación del gabinete.
Söder condenó enérgicamente la protesta en la finca de Felßner. La calificó como “un ataque al campo” y pidió una investigación especial sobre las circunstancias de la protesta. Según él, debe mantenerse la posibilidad de que personas del sector agrario asuman responsabilidades gubernamentales sin ser presionadas.

