La modernización de la ganadería alemana y un estándar más alto para el bienestar animal conducen a mayores costos de producción agrícola, pero son asequibles si el gobierno apoya el sector con inversiones millonarias. Esto se puede recuperar con un aumento del IVA en los alimentos, que cuesta aproximadamente cinco centavos por comida.
Así lo demuestra un análisis científico del prestigioso Instituto Thünen. Estos expertos alemanes realizaron una revisión del plan de modernización agrícola del exministro Borchert y una comisión especializada a solicitud de la ministra de Agricultura, Julia Klöckner.
Borchert y otros asesores consideran que en los próximos veinte años el nivel de bienestar animal en el sector agrícola alemán debe aumentar considerablemente, que la cría de cerdos y el sector avícola deben ofrecer una mayor calidad, y que debe haber un mayor enfoque en el clima y la sostenibilidad.
Dependiendo del tipo de animal, los costos adicionales varían desde un mínimo del 9% para vacas lecheras hasta un 44% para pollos de engorde. Como incentivo para la transición hacia normas más estrictas de bienestar animal, el gobierno debería financiar los costos adicionales para los agricultores mediante subsidios a la inversión más primas regulares por bienestar animal. Además, los establos deberán ser renovados y ampliados.
Dependiendo del tipo, los costos adicionales esperados oscilan entre un mínimo del 9% para vacas lecheras y hasta un 44% para pollos de engorde. Los costos de producción en la cría de cerdos, ganadería lechera y producción de ganado de carne serán aproximadamente un 10 a 16% más altos. Para las cerdas reproductoras se esperan alrededor de un 25 a 30% más de costos. En una categoría aún más alta de bienestar animal en la cría de pollos de engorde, los costos adicionales podrían aumentar hasta un 44%.
La ministra de Agricultura Julia Klöckner (CDU) ve esta evaluación de impacto como una confirmación de los planes de saneamiento y modernización. Según ella, el Instituto Thünen demuestra que las empresas que se habrían retirado de la ganadería debido a la situación actual obtienen una nueva perspectiva.
Ahora, durante los próximos meses (en la campaña electoral), debe lograrse un acuerdo político sobre un modelo de financiación, afirmó Klöckner. La financiación podría provenir de un aumento del IVA del 7% al 19% para productos animales, o mediante un impuesto al bienestar animal que funcione como un impuesto al consumo. Una tercera opción (un aumento del impuesto sobre la renta) ya ha sido descartada.

