El Partido Conservador del primer ministro británico Boris Johnson sigue encaminado en las elecciones de hoy hacia una mayoría parlamentaria (pequeña). Los expertos consideran que una mayoría de menos de veinte escaños es en realidad insuficiente para una aprobación estable del plan de Brexit de Johnson.
Desde que en 2017 Theresa May perdió escaños en las elecciones, los conservadores no han tenido mayoría. Gracias al apoyo de un grupo norirlandés, May y Johnson se mantuvieron justo por encima de los 325 escaños necesarios. Pero desde la retirada de los norirlandeses y el despido este otoño de unos veinte miembros 'refractarios' de la Cámara, Boris Johnson cuenta como mucho con el respaldo de unos 300 parlamentarios. Si su partido lograra hoy los 339 escaños previstos, sería una ganancia de escaños.
Ese número, 339, es considerablemente menor que los 370 que mostraban las encuestas hace apenas un mes. En aquel momento, los conservadores alcanzaban alrededor de 370. Además, aún no está nada claro que Boris Johnson sea reelegido en su propio distrito electoral. Si no lo logra, los conservadores tendrán que recurrir a maniobras administrativas para que pueda entrar en la Cámara de los Comunes y seguir siendo primer ministro. Nunca antes un primer ministro británico perdió su reelección.
Por otro lado, las diferencias en unos 70 de los 650 distritos son tan pequeñas que el resultado allí es prácticamente imprevisible. Por ello, Johnson no puede considerar seguro un triunfo rotundo. Según él, con una mayoría tan pequeña será prácticamente imposible sacar adelante su acuerdo de Brexit en el Parlamento. El partido opositor Labour quedaría estancado en 231 escaños, 12 menos que en 2017. El Partido Nacional Escocés (SNP) crecería 6 escaños hasta 41, y los Liberal Democrats obtendrían 15 escaños.
El líder laborista Jeremy Corbyn afirmó que las predicciones vuelven a equivocarse considerablemente. Corbyn señala una encuesta en el distrito de Putney, que durante muchos años fue un bastión conservador, pero donde la población votó en el referéndum de Brexit de 2016 en un 72% a favor de permanecer en la UE. Ahora ese distrito prácticamente seguro irá a Labour, y Corbyn dice que en otras partes del país están ocurriendo cambios similares. Todavía no descarta que Labour gane las elecciones.
Además, a Labour le podría jugar a favor que millones de votantes dicen no haber tomado una decisión aún. Estos votantes indecisos pueden provocar hoy un cambio en decenas de distritos al momento de votar. Tanto entre los tories como en Labour, aproximadamente la mitad deberá elegir entre la lealtad al partido o a la UE. Y en Escocia entre pro-Reino Unido o pro-Unión Europea.
Cuarenta y seis millones de británicos tienen derecho a voto. Los colegios electorales abrieron esta mañana a las ocho y cerrarán a las diez de la noche. Debido a que las diferencias previstas son tan pequeñas, se prevé que en algún lugar se solicite un recuento. Por eso, los resultados se conocerán probablemente a primeras horas de la madrugada. Para muchos británicos, probablemente será hasta la mañana siguiente…

