Esta decisión se basa en informes de que infraestructuras críticas, como gasoductos y turbinas eólicas, son objetivos de actividades de sabotaje rusas. En abril, el servicio de inteligencia militar MIVD afirmó que Rusia también podría intentar sabotear los numerosos centros de datos que se encuentran en el fondo del Mar del Norte.
La contratación de seguridad privada tiene como objetivo cubrir el periodo hasta que, probablemente en 2026, dos nuevos buques de apoyo multifuncionales puedan incorporarse a la Marina Real Neerlandesa. El Ministerio de Defensa no reveló con qué empresas estaba en conversaciones ni si se trataba solo de empresas neerlandesas o también europeas.
La parte neerlandesa del Mar del Norte es aproximadamente una vez y media más grande que el territorio neerlandés y es una de las zonas marítimas más transitadas del mundo.
La creciente destrucción de instalaciones submarinas en el Mar Báltico, incluido un cable de datos que conecta Finlandia con Alemania, demuestra la necesidad de una mejor protección de infraestructuras críticas.
En noviembre, el gabinete Schoof aprobó una propuesta de ley para fortalecer la protección de infraestructuras críticas. Una vez publicada, la llamada ley marco KRITIS implementará una directiva europea ya establecida. Define los sectores clave y regula las normas de protección, análisis de riesgos y monitoreo de interrupciones.

