El cierre repentino causó confusión e inquietud entre los agricultores. Defra rechazó por error miles de solicitudes pese a que el programa formalmente seguía abierto. Tras protestas y presión de organizaciones agrícolas, Defra revirtió la decisión, permitiendo así que muchos agricultores accedan a las subvenciones.
Los agricultores que trabajan a través del programa SFI en la salud del suelo, biodiversidad y gestión natural vieron amenazados sus planes. El SFI era una de las soluciones pos-Brexit tras la desaparición de las subvenciones agrícolas de la UE después de la salida británica de la Unión Europea.
Los agricultores británicos enfatizan que el programa SFI es necesario para mantener financieramente viable la agricultura ambientalmente amigable. Según Tom Bradshaw, presidente de la NFU, la restauración del programa SFI demuestra la importancia del apoyo gubernamental constante para sectores que contribuyen a la restauración de la naturaleza y a los objetivos climáticos.
Diversas organizaciones, incluida la NFU, presionaron públicamente a Defra para corregir el error. Esto llevó a que el ministerio revisara su decisión. Defra ha confirmado que los agricultores que fueron rechazados erróneamente pueden ahora presentar sus solicitudes.
La discusión en torno al programa SFI surge en un momento delicado. Informes indican que los agricultores están perdiendo interés en la producción orgánica, en parte debido a la suspensión del apoyo gubernamental específico. Los agricultores se sienten abandonados por los cambios en las políticas y la falta de certeza.
Según The Telegraph, la retirada de subvenciones para la producción orgánica ha reducido el entusiasmo por la agricultura ecológica. Los agricultores se quejan de cambios políticos impredecibles que ejercen presión sobre sus negocios. Esta situación ocurre no solo en el Reino Unido sino también en varios países de la UE.

