Según la comisión de control presupuestario, el dinero de la UE destinado a trabajo parlamentario fue utilizado por Le Pen para financiar organizaciones afines en Francia. Esto ha provocado fuertes enfrentamientos políticos en Estrasburgo y Bruselas.
Se trata de millones de euros que ahora deben ser devueltos. La coalición de extrema derecha europea Patriots se opone a la decisión. Afirman que se trata de una represalia política y sostienen que sus socios franceses son el objetivo de una campaña deliberada por parte de los partidos establecidos. Según ellos, se trata de una cacería de brujas que no tiene nada que ver con un control objetivo, sino con hostilidad política.
En cambio, las coaliciones de centroizquierda y verdes acusan a las coaliciones nacionalistas y conservadoras de apoyar una acción de los democristianos del PPE contra las subvenciones europeas a organizaciones medioambientales y de naturaleza. Estas organizaciones suelen criticar la política agrícola de la UE.
En los últimos meses han aparecido varias publicaciones cuestionando la distribución del dinero de la UE. Varios eurodiputados, entre ellos el político holandés de D66 Gerben-Jan Gerbrandy, advirtieron que las organizaciones de la sociedad civil están siendo deliberadamente desacreditadas. Él afirma que esto equivale a silenciar a ciudadanos que defienden intereses públicos en asociación.
Gerbrandy señaló una campaña prolongada en la que, sobre todo, las organizaciones de naturaleza se presentaron en una mala luz. Según él, para ello se han empleado acusaciones que nunca han sido respaldadas con documentos o pruebas. También los políticos holandeses de la UE Mo Chahim (S&D) y Bas Eickhout (Verdes) se expresaron anteriormente en términos similares.
Hasta ahora, ninguna investigación ha presentado pruebas de que las organizaciones medioambientales hayan utilizado indebidamente subvenciones. Las acusaciones contra ellas nunca han sido respaldadas con documentos oficiales. En cambio, el abuso por parte del partido de Le Pen sí ha sido demostrado, entre otras cosas, mediante datos administrativos y pagos que la comisión pudo registrar.
La mayoría de los líderes de grupo en el Parlamento Europeo aprobó recientemente la creación de un grupo de trabajo temporal. Este Grupo de Trabajo de Control tiene la misión de examinar la financiación de las organizaciones de la sociedad civil. Así se ha abierto la puerta a una nueva fase de investigación sobre las subvenciones a ONG.
El nuevo grupo de trabajo fue establecido con una ajustada mayoría de los líderes de grupo. Esta semana fue rechazada una objeción presentada por la comisión de control presupuestario. Los críticos advierten que el grupo de trabajo está principalmente diseñado para intimidar a las organizaciones sociales y dificultar su labor. En los próximos meses se verá qué tan profunda es esta investigación y qué consecuencias tiene para las ONG.

