El apoyo parlamentario entre los políticos de la UE en Estrasburgo para una rápida adhesión es amplio. Una gran mayoría considera que Ucrania y Moldavia deben tener prioridad sobre las solicitudes de otros países (de los Balcanes).
Se señala el progreso que ambos países han logrado en las reformas de sus instituciones y legislación. Sin embargo, también persisten preocupaciones sobre la implementación y el control de dichas reformas.
Las negociaciones se encuentran ahora en una fase crucial final. La Unión Europea y Ucrania han iniciado la revisión de la legislación agrícola. Esta es la última y más compleja parte de las conversaciones de adhesión. Las negociaciones deben determinar cómo se puede integrar la agricultura ucraniana en la política agrícola europea existente.
La agricultura es un tema delicado porque representa gran parte del presupuesto europeo y afecta directamente a millones de agricultores en los países de la UE. Muchos países temen que la producción a gran escala de Ucrania distorsione el mercado. Esto se aplica no solo a países vecinos como Polonia y Hungría, sino también a importantes estados agrícolas como España, Francia y Países Bajos.
Además de la agricultura, también se examinan las reformas administrativas de Ucrania. En los últimos años se han dado pasos importantes para modernizar las estructuras gubernamentales. Sin embargo, en la Unión se destaca que la corrupción y la delincuencia siguen siendo un problema. La guerra contra Rusia además complica la construcción de instituciones estables.
Para Ucrania, una adhesión rápida a la UE es vital. El país ve la membresía como una garantía de estabilidad política y reconstrucción económica. El acceso al mercado interior puede impulsar inversiones y ofrecer un futuro a un sector agrícola que ha sufrido enormes daños por la guerra.
Moldavia es considerada igualmente urgente en Bruselas. El país está bajo una fuerte presión de influencia y desestabilización rusa. Tropas rusas mantienen el control de la parte oriental del país (Transnistria). Al ofrecer a Moldavia perspectivas de adhesión a la UE, la Unión quiere afianzar el rumbo hacia Europa. Las reformas en Chisináu están muy avanzadas, aunque la amenaza externa sigue siendo grande.
A pesar del deseo de acelerar, está claro que la adhesión no será automática. Varios países de la UE quieren garantías de que la política agrícola común no resulte dañada. Al mismo tiempo, hay comprensión de que Ucrania se encuentra en una situación de guerra y por ello necesita apoyo adicional. El Parlamento Europeo subraya que las reformas deben continuar a pesar de la guerra.

