El martes, el Parlamento Europeo aprobó en Estrasburgo un nuevo informe intermedio que señala que la situación en materia de democracia, estado de derecho y derechos fundamentales en Hungría sigue deteriorándose. Según el informe, las preocupaciones previas no se han resuelto, sino que se han profundizado.
La eurodiputada neerlandesa Tineke Strik (GroenLinks) desempeñó un papel central en la investigación como ponente. Como ponente especial para Hungría, subraya que ahora los países europeos deben actuar de verdad. Según Strik y sus cuatro co-ponentes, la situación solo se agravará mientras los gobiernos de los países de la UE se conformen con medidas tibias.
Las críticas no se limitan a Hungría. La falta de una actuación contundente por parte de los gobiernos europeos ha contribuido al agravamiento. Al no hacer nada durante mucho tiempo, los problemas relacionados con el estado de derecho han podido crecer aún más, señala Strik en su informe.
El retroceso en Hungría no se considera solo un asunto interno. Con la aprobación de este informe, el Parlamento Europeo advierte que la situación en Hungría representa un riesgo para los valores compartidos y la estabilidad de la Unión Europea en su conjunto. Hungría avanza cada vez más hacia un gobierno autoritario. Las elecciones todavía existen, pero las garantías importantes que protegen una democracia se están debilitando cada vez más.
La Comisión Europea y los gobiernos de la UE han fallado, constatan los políticos. “La falta de actuaciones firmes de la Comisión y del Consejo contra Hungría ha permitido una erosión constante de la democracia y el estado de derecho. La UE no puede permitir que Hungría caiga cada vez más en la autocracia. Cualquier nuevo retraso por parte del Consejo estaría en contradicción con los valores que la institución dice defender.”
Un punto importante es la disminución del espacio para los medios independientes. Los medios críticos tienen cada vez menos oportunidades y las organizaciones de la sociedad civil sufren una gran presión. Esto dificulta que los ciudadanos húngaros puedan informarse libremente u organizarse. También se mencionan restricciones a las protestas pacíficas.
La utilización del dinero de la UE también se destaca en el informe del Parlamento Europeo. Se menciona que la ayuda financiera no es automática e incluso puede ser congelada completamente si la situación no mejora. El enlace entre las subvenciones europeas y el respeto a los derechos fundamentales desempeña un papel importante en esto.
Finalmente, vuelve a ponerse sobre la mesa la discusión sobre el artículo 7 relativo a la suspensión temporal. El Parlamento subraya que debe ser posible retirar a Hungría el derecho a voto en las reuniones de la UE si el país sigue negándose a mejorar la situación. Con esto, el Parlamento pretende aumentar la presión para forzar cambios.

