Los dos países pro-Putin, Hungría y Eslovaquia, siguen oponiéndose a estas medidas más estrictas.
La Comisión Europea presentó un plan de acción que debe hacer a la UE completamente independiente de la energía rusa para finales de 2027. Esta llamada hoja de ruta sigue a pasos anteriores que ya llevaron a una caída drástica en la importación de petróleo y carbón ruso. El gas hasta ahora se había visto mayormente exento.
El boicot al gas ruso es un nuevo capítulo en la política europea de sanciones. Según varias fuentes, la propuesta es terminar por completo con todas las importaciones de gas —tanto por tubería como gas natural licuado (GNL)— procedentes de Rusia. Hasta ahora, algunos países de la UE habían evitado una suspensión total del gas porque aún no cuentan con un proveedor sustituto.
Especialmente Hungría y Eslovaquia se manifiestan abiertamente en contra de un boicot total al gas ruso. Estos países continúan comprando energía rusa y critican el efecto de las sanciones europeas en sus propias economías. Sus posturas dificultan una política unánime dentro de la UE, que idealmente se basa en el consenso.
Al mismo tiempo, el sector agrícola también se verá afectado por las nuevas sanciones contra Rusia. La Comisión Europea y el Parlamento Europeo han acordado imponer aranceles a la importación de fertilizantes procedentes de Rusia y Bielorrusia.
La dependencia de fertilizantes rusos ha disminuido considerablemente, pero el mercado europeo sigue siendo vulnerable. El arancel propuesto podría llegar hasta el 30%, según diversas fuentes. Esta tasa se aplicaría tanto a fertilizantes nitrogenados como compuestos, aunque aún no se conocen todos los detalles técnicos al respecto.
En la explicación de las medidas, la Comisión enfatizó que el fin de la dependencia energética debe ir de la mano con inversiones en alternativas sostenibles “europeas propias”.
Por propuesta del eurodiputado neerlandés Bert-Jan Ruissen (SGP), el Parlamento Europeo también solicita evaluar y adaptar la actual Directiva Europea de Nitratos. Esta directiva busca limitar la cantidad de nitratos en el suelo y el agua. Según Ruissen, las normas actuales fomentan el uso de productos químicos en la agricultura, mientras que también se podría utilizar estiércol natural tratado (Renure).
Para ello, ministros de agricultura neerlandeses sucesivos han presentado propuestas en Bruselas, pero hasta ahora la Comisión Europea no las ha tratado.
La aprobación por parte del Parlamento Europeo de las sanciones más amplias contra Rusia es un paso importante, pero la implementación final depende en parte de los países de la UE. La resistencia de algunos estados y la complejidad del mercado energético europeo hacen incierto que se cumpla el plazo de 2027.

