La ratificación del tratado Mercosur genera así nuevas tensiones políticas en Bruselas, justo cuando los ministros de Agricultura de la UE están dando pasos hacia la firma final.
La Conferencia de Presidentes del Parlamento Europeo confirmó el jueves que una resolución que llama a iniciar un proceso la próxima semana no se incluirá en la agenda. Según los proponentes del proyecto de resolución, esto aumenta el descontento, dado que el Parlamento ya votó dividido sobre partes del acuerdo. Al mismo tiempo, crece la presión sobre las instituciones para concluir el proceso. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, quiere firmar el acuerdo el 20 de diciembre y cuenta con que la legislación adicional recientemente elaborada se complete a tiempo.
Parte de esto es un paquete de medidas de protección para los productos agrícolas europeos, conocido como el 'freno de emergencia'. Los ministros de la UE aprobaron recientemente estas garantías añadidas. Así, Bruselas puede actuar más rápido si las importaciones desde países del Mercosur alteran el mercado europeo. Las medidas se enfocan principalmente en productos sensibles como la carne de vacuno, aves de corral y azúcar.
Según varios países de la UE, estos pasos adicionales son necesarios para responder a las preocupaciones de los agricultores y de países que hasta ahora eran escépticos. Se espera que ahora más países estén dispuestos a apoyar el acuerdo gracias al nuevo freno de emergencia. Esta semana, Países Bajos manifestó su acuerdo con la ratificación.
Aun así, el panorama político dentro de la UE sigue dividido. Francia se encuentra entre los países que se oponen firmemente a la versión actual del tratado. El presidente Macron aún no ha dado luz verde. Otros países de la UE tampoco han dado su aprobación definitiva, lo que mantiene incierto el resultado final.
Organizaciones agrícolas en varios países continúan advirtiendo que las importaciones de alimentos producidos a menor coste en Sudamérica pueden afectar la igualdad de condiciones en Europa. Temen que los productores europeos queden presionados a pesar de las nuevas garantías. En diferentes países, la oposición ya provocó protestas.
Recientemente, agricultores de Francia, entre otros, salieron a las calles para expresar su descontento con el acuerdo comercial. También en otras partes de Europa, organizaciones agrícolas están preparando nuevas protestas. Las federaciones agrícolas europeas planean realizar una gran manifestación con “mil tractores” durante la cumbre de la UE, el 18 de diciembre en Bruselas.
Las próximas semanas serán cruciales. El ‘freno de emergencia’ adicional debe ser aprobado la próxima semana en Estrasburgo por el Parlamento Europeo en pleno. Sólo entonces la UE podrá completar el paquete legislativo necesario para firmar el acuerdo a tiempo (el 20 de diciembre, en Río de Janeiro).

