La Comisión Europea advirtió que hasta 100 mil millones de euros en exportaciones europeas corren el riesgo de enfrentar aranceles estadounidenses. El comisario de Comercio, Valdis Dombrovskis, indicó que la UE se está preparando para tomar medidas de represalia si las negociaciones con EE. UU. fracasan.
Estos preparativos en Bruselas incluyen la elaboración de una lista de productos estadounidenses que podrían verse afectados por aranceles de importación europeos. Una mayoría del Parlamento Europeo apoya una respuesta europea contundente y destaca la importancia de la solidaridad dentro del mercado interno.
Estos parlamentarios sostienen que la confianza en la UE se vería dañada si países individualmente intentan cerrar acuerdos separados con Estados Unidos, lo cual podría llevar a divisiones y debilitar la posición negociadora europea. Una minoría en el Parlamento, principalmente de partidos de derecha, advierte sobre los riesgos económicos de una posible escalada.
A pesar de las críticas, Dombrovskis enfatizó que el objetivo de la UE no es castigar, sino mantener un terreno de juego equitativo. La Comisión Europea continúa promoviendo el diálogo diplomático, pero al mismo tiempo mantiene el derecho a tomar medidas proporcionales de represalia si EE. UU. impone realmente tarifas.
En Washington se llevan a cabo conversaciones a alto nivel entre funcionarios de la UE y representantes del gobierno estadounidense. La UE busca dejar claro en estas negociaciones que las acciones unilaterales de EE. UU. son dañinas para las relaciones económicas transatlánticas.
Al mismo tiempo, la UE enfrenta presiones internas para actuar con confianza. En el contexto más amplio del debate comercial, crece en Europa el sentimiento de “produce europeo, compra europeo y protege europeo”. Tanto en el Parlamento como dentro de la Comisión hay cada vez más voces que abogan por tomar en serio la autonomía estratégica.
Este impulso hacia la protección europea también va acompañado de preocupaciones sobre una posible ruptura económica con EE. UU. No obstante, la posición central del Parlamento Europeo sigue siendo que la UE no debe ceder ante presiones, sino defender sus intereses comerciales con convicción, unidad y medios jurídicos.
Estas peticiones reflejan asimismo un deseo creciente de ser menos dependientes de potencias externas en otras áreas. Esta discusión aparece cada vez con más frecuencia en relación con el gran papel militar estadounidense dentro de la OTAN. Eso ha llevado a que la UE trabaje actualmente en planes para apoyar con cientos de millones de euros adicionales a su propia industria de defensa.

