El presidente de la UE, Donald Tusk, se pronunció abiertamente contra el bloqueo del presidente francés Macron para la adhesión de Macedonia del Norte y Albania a la Unión Europea en un discurso de despedida. Además, no está de acuerdo con el llamado de Macron en contra de Estados Unidos dentro de la OTAN y a favor de mejores relaciones con Rusia.
Al hacer un repaso de su función como presidente de las cumbres de la UE, expresó su preocupación por el bloqueo francés de Macedonia del Norte y Albania. Asimismo, Tusk rechazó la propuesta de Macron para revisar las relaciones con Rusia, país que ha sido sancionado por Europa desde la anexión de Crimea y la intervención en Ucrania.
Con sus críticas, Tusk en cierto modo se alinea con las primeras respuestas de varios ministros y jefes de gobierno de la UE, entre ellos la canciller alemana Merkel, el primer ministro neerlandés Rutte y la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen. Estos no comparten el argumento de Macron de que primero se necesitan reformas internas en la UE antes de trabajar en la posible adhesión de nuevos estados miembros.
La eurodiputada neerlandesa Kati Piri calificó en un artículo publicado en la revista de un think tank internacional neerlandés que la decisión de no iniciar los procedimientos de adhesión es un ‘error estratégico’. Según Piri, esto perjudica la credibilidad de la UE, lo que implica que esos países probablemente se orientarán hacia Rusia, China y Turquía para establecer acuerdos internacionales.
Para Piri, el hecho de que Francia y los Países Bajos bloquearan la adhesión se debe a que las poblaciones de esos países no están a favor de ampliaciones. En particular, en Francia hay un fuerte temor a perder votos frente al Rassemblement National de Marine Le Pen.
En su discurso de despedida, el presidente saliente de la UE, Tusk, destacó las negociaciones del Brexit y la preservación de las sanciones contra Rusia como componentes clave de su objetivo: mantener la unidad europea. Tusk volvió a oponerse a una Europa de velocidades múltiples, o a una Europa en la que Alemania y Francia impongan el derecho del más fuerte.
Calificó como el mayor error posbélico de los británicos pensar que tras salir de la Unión Europea volverían a ser una gran potencia. Tusk escuchó a muchos partidarios del Brexit decir que abandonar la UE era necesario para que el Reino Unido recuperara su estatus mundial. Según Tusk, ocurre lo contrario: los británicos sólo tienen relevancia en la escena mundial como parte de la UE.
De acuerdo con Tusk, el Reino Unido sólo puede desempeñar un papel en el escenario global y enfrentarse sin complejos a las grandes potencias como parte de una Europa unida. Y lo mismo puede decirse de Francia y Alemania, añadió. A un mes de las elecciones parlamentarias británicas, el polaco no pierde la esperanza de un cambio de rumbo.

