El discurso llega en un momento en que la Unión Europea se enfrenta a un mundo donde las antiguas alianzas ya no son un hecho adquirido. Estados Unidos prioriza cada vez más sus propios intereses, mientras que en la frontera este aumenta la presión de Rusia. Von der Leyen subraya que Europa debe encontrar un nuevo equilibrio: es ahora o nunca.
La UE se encuentra en una encrucijada en la que tendrá que apoyarse completamente por sí misma después de depender durante décadas de la cooperación económica y militar con la OTAN y de los Estados Unidos, pero ahora —en el frente occidental— se enfrenta a un Estados Unidos que antepone y determina su propio interés.
En contraste, los países de la UE están amenazados por un renovado Telón de Acero debido a la creciente agresión militar rusa en dirección oeste —en el frente oriental—. Incluso Putin invoca un “Make Russia Great Again”.
Según Von der Leyen, es tiempo de fortalecer la Unión antes de que una nueva realidad geopolítica vuelva a colocar a los países de la UE en una posición de dependencia. Ella señala que en las últimas décadas la UE a menudo ha contado con las garantías de seguridad estadounidenses. Esa seguridad ya no es un hecho adquirido y no puede seguir siendo la base de la política europea, dice esta exministra alemana de Defensa.
Al mismo tiempo, la guerra de Rusia contra Ucrania supone una prueba constante para la unidad europea. El Kremlin pisa el derecho internacional y muestra su disposición a socavar la diplomacia. En varios discursos anteriores de Von der Leyen, se ha descrito esta violencia como arbitraria y peligrosa, un mensaje que hoy también repetirá.
Por eso, el fortalecimiento de la industria de defensa europea ocupa un lugar central. Von der Leyen enfatiza que se están liberando cientos de miles de millones en el presupuesto plurianual para construir una base militar propia. Según ella, la Unión no puede permitirse demoras: solo un enfoque conjunto ofrece la capacidad necesaria, así lo recordará a los dudosos y reticentes en el Europarlamento.
Porque ciertamente existen dudas dentro del parlamento y entre los países de la UE. Algunos políticos se preguntan si “Bruselas” no pone demasiado énfasis en soluciones militares y muy poco en diplomacia y cooperación. Otros temen que un proyecto de defensa pueda causar divisiones entre países con intereses diferentes, como lo han demostrado las décadas de historia de la UE.
Von der Leyen querrá responder a esas críticas señalando el significado más amplio de la autonomía. No se trata solo de defensa, sino también de seguridad propia en energía (eólica y solar), capacidad industrial e independencia tecnológica. En su visión, todos estos ámbitos deben converger para hacer a la Unión resistente a las presiones externas y a la dependencia de terceros.
Von der Leyen afronta con su defensa de esta difícil tarea la difícil misión de conseguir apoyo en un Parlamento Europeo dividido. Políticos nacionalistas y de extrema derecha de la UE la ven como el símbolo de la vulnerabilidad de la Unión, pero ella se presenta como quien puede marcar el rumbo hacia una mayor determinación e independencia. Si esa ambición es compartida ampliamente, se sabrá hoy en Estrasburgo.
Lo que está claro es que Von der Leyen quiere dejar claro su mensaje: la Unión Europea está en una encrucijada. Si los Estados miembros no toman decisiones conjuntas ahora, Europa corre el riesgo de volver a un papel en el que otros marquen el camino. Para ella, ha llegado el momento de romper ese ciclo.

