Según los agricultores, el gobierno no hace lo suficiente para apoyarlos en estos tiempos difíciles. Las acciones se llevaron a cabo principalmente en las ciudades de Đurđevac, Koprivnica y en algunos pueblos vecinos, en el noreste de Croacia, cerca de la frontera con Hungría.
La familia Vedrish de Stari Gradac cerca de Pitomacha arrojó más de diez toneladas de pimientos y pepinos en la calle, reveló la cadena local HTV. “El precio era demasiado bajo y durante el período de oferta nos pagaban 20 céntimos por kilo, mientras que nuestros gastos diarios son mayores. También hay muchos productos importados de Serbia y Albania”, dijo Marin Vedrish.
Los bajos precios de los productos agrícolas en Croacia son el resultado de una combinación compleja de factores. Una causa importante es el fuerte aumento en la importación de frutas y verduras baratas de otros países de la UE, como los vecinos Eslovenia, Hungría y Serbia.
Los supermercados croatas privilegian en sus políticas de compra los productos importados más baratos, lo que conduce a una disminución en la demanda de cultivos locales y, por tanto, a precios más bajos para los agricultores croatas. Además, los crecientes costos de producción agrícola, como el combustible, los fertilizantes y la mano de obra, también juegan un papel.
Esto no solo tiene consecuencias económicas para los propios agricultores, sino también para las comunidades rurales más amplias que dependen en gran medida de la agricultura como principal fuente de ingresos. La disminución de la producción local también puede conducir a la pérdida de conocimientos y tradiciones agrícolas transmitidos de generación en generación.
Otro problema es la organización ineficiente del sector agrícola, mayoritariamente de pequeña escala, en Croacia. El país se unió a la UE en 2013 y el año pasado adoptó el euro como moneda. Muchas explotaciones agrícolas familiares enfrentan problemas para obtener y mantener tierras agrícolas debido a obstáculos burocráticos y a la falta de una regulación clara sobre el arrendamiento de tierras.
Los agricultores hacen un llamado al gobierno croata para que tome medidas que los protejan de la competencia desleal de productos extranjeros. Hasta ahora, el gobierno croata no ha tomado pasos concretos para abordar el problema.
Las organizaciones agrarias insisten en una intervención directa, como establecer precios mínimos para los productos locales y mejorar la regulación. También se solicita una mayor inversión en tecnología e innovación en el sector agrícola.

