La investigación sobre posible fraude en el programa de formación para diplomáticos jóvenes financiado por la UE está poniendo bajo presión a varias instituciones europeas. Las sospechas se centran en la licitación de este programa de capacitación, donde se presume que el proceso fue manipulado.
Se sospecha que se compartió información confidencial en la adjudicación del contrato. La licitación fue otorgada al Colegio de Europa, una institución conocida por capacitar a aspirantes a funcionarios de la UE. Los investigadores hablan de fuertes indicios de favoritismo en el proceso.
En la investigación están involucradas tres personas destacadas, entre ellas la excomisaria europea de Asuntos Exteriores Federica Mogherini y dos altos funcionarios de instituciones europeas. Mogherini ha sido presidenta del consejo del renombrado programa durante algunos años. Todos han sido señalados como sospechosos y interrogados sobre su papel en la licitación de 2021. Tras el interrogatorio, fueron liberados.
Se realizaron registros domiciliarios tanto en Brujas como en Bruselas. En Brujas, los servicios de investigación se enfocaron en el Colegio de Europa. En Bruselas, los registros tuvieron lugar en el Servicio Europeo de Acción Exterior, donde se prepararon partes del proyecto educativo. También se inspeccionaron viviendas privadas relacionadas con la investigación.
Las sospechas se centran específicamente en la licitación de un programa de formación destinado a preparar a jóvenes diplomáticos para el servicio europeo. El periodo formativo duraría varios meses. La investigación indaga si la adjudicación fue legal y si hubo conflictos de interés o influencias indebidas.
El caso ha provocado la renuncia de funcionarios implicados. Las salidas han incrementado la preocupación en círculos de la UE, especialmente porque se trata de personas clave que desempeñaban un rol central en el aparato diplomático y en las estructuras formativas europeas. Empleados y estudiantes hablan de un impacto fuerte para la organización.
Los involucrados han declarado su intención de colaborar plenamente con la investigación y confían en un desenlace justo. El proceso sigue abierto, y no hay claridad sobre cuándo se esperan conclusiones.

