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Choque entre Medio Ambiente y Agricultura ahora en manos de la canciller Merkel

Iede de VriesIede de Vries

La ministra alemana de Agricultura, Julia Klöckner (CDU), ha recurrido a la ayuda de la canciller Angela Merkel, también de su partido, en medio de la creciente discordia con la ministra de Medio Ambiente, Svenja Schulze (SPD).

Klöckner ha convertido la oposición de los socialdemócratas a su Pacto Agrícola y a la modernización agrícola que propone en un verdadero asunto prioritario.

Clima, Medio Ambiente y Agricultura son también en Alemania temas políticos cada vez más candentes. Los alemanes acudirán a las urnas el próximo 26 de septiembre para elegir un nuevo Bundestag. Los políticos y sus partidos entran cada vez más en plena campaña, aprovechando todas las oportunidades para ganar perfil ante los votantes. En ese sentido, Klöckner ha tenido casi todas las ventajas en los últimos meses.

En primer lugar, porque Alemania fue presidenta de la UE durante el último semestre. Ella dirigió la reunión de ministros de Agricultura sobre la política agrícola común (PAC) futura. Klöckner logró mantener fuera de esa nueva PAC la mayoría de los temas medioambientales más polémicos, para alivio de muchos agricultores y habitantes rurales. Se estableció un período de prueba, los temas más conflictivos fueron pospuestos y los recortes financieros tampoco fueron tan severos. Además, Klöckner se aseguró de que la implementación quedara en manos de los países de la UE.

Para Klöckner no se trató de un Green Deal con algo de Agricultura, sino de Agricultura con algo de Green Deal, siguiendo completamente la línea que quiere llevar en su propio país. Por ahora, el SPD no está satisfecho con esas reformas “aligeradas”.

Además, Klöckner pudo presentar estas últimas semanas con gran orgullo y bombo su “subvención de inversión de mil millones de euros para los agricultores”. De ese millardo, más de 800 millones están destinados a inversiones en nuevas tecnologías orientadas a reducir el estiércol y los pesticidas químicos en campos y cultivos.

140 millones se destinan a la protección de aves e insectos en lindes de campos y setos. También se reservan 20 millones para proyectos piloto de digitalización y 24 millones para innovación. Los agricultores alemanes pueden recibir hasta el 40 por ciento de su inversión como subvención, con un máximo de medio millón de euros.

Pero para muchos está claro desde hace años que, además de lo positivo, también habrá que aceptar algunas medidas amargas. No solo organizaciones medioambientales, los Verdes o el SPD consideran que la política agrícola alemana debe recuperar un considerable retraso.

Que Klöckner haya podido posponer reformas “indeseadas” se debe en parte a la estructura político-administrativa de Alemania. Parte de la política nacional (federal) se ha transferido a los dieciséis estados federados. Esta “cuarta capa administrativa” genera una capa adicional de asesores y decisores y frecuentemente conduce a compromisos aún más vagos.

Para poner a la agricultura alemana en una nueva dirección, la canciller Merkel anunció a finales del año pasado un nuevo “paquete agrícola”, incluyendo “mesas de diálogo” para conversaciones entre agricultores, ciudadanos, empresas y tomadores de decisiones. Poco después, Merkel y Klöckner presentaron la subvención millonaria. Klöckner ha hecho su trabajo preliminar; la campaña electoral ya está en marcha; ahora queda esperar que la ministra de Medio Ambiente del SPD no obstaculice todo en el último momento…

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Este artículo fue escrito y publicado por Iede de Vries. La traducción fue generada automáticamente a partir de la versión original en neerlandés.

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