El extenso informe llega en vísperas de las negociaciones en Bruselas sobre la nueva política agrícola común para el período 2028-2035. El presupuesto plurianual presentado anteriormente muestra que la Comisión Europea quiere ahorrar varios cientos de millones en el presupuesto agrícola actual. Este plan ha generado una fuerte oposición en el poderoso lobby agrícola de Bruselas.
El sistema europeo de agricultura y alimentación debe cambiar radicalmente para poder alcanzar los objetivos climáticos europeos. Los asesores científicos de la UE consideran que la producción, el consumo y los subsidios deben reestructurarse. Según su análisis, todo el sistema alimentario es responsable de aproximadamente un tercio de las emisiones en la Unión Europea. Estas emisiones no solo se producen en las granjas, sino también en otras partes de la cadena alimentaria.
Multa y premio
Los asesores indican que la política agrícola actual no ha reducido suficientemente las emisiones de CO2 hasta ahora. Aunque ya existen normas bajo el Pacto Verde relacionadas con el clima y la biodiversidad, según el análisis no han logrado una reducción clara de las emisiones. Recientemente, Dinamarca se convirtió en el primer país de la UE en introducir una especie de política de multas y premios para la agricultura.

