El aplazamiento de la firma del acuerdo es una consecuencia directa de las persistentes objeciones francesas e italianas y de las renovadas manifestaciones violentas de miles de agricultores europeos. En una protesta en el centro de Bruselas se produjeron altercados y se causaron daños.
Para el apoyo financiero y militar a Ucrania, se decidió ahora conceder nuevos préstamos de la UE al país en guerra para los próximos años. Los resultados de la cumbre de la UE muestran lo difícil que es llegar a decisiones conjuntas cuando chocan opiniones y intereses políticos.
La Unión Europea ha aprobado ahora un préstamo de 90 mil millones de euros a Ucrania, destinado a los próximos dos años. Así se asegura la financiación para el país, pero no a través de la vía que se había propuesto anteriormente.
El plan para destinar directamente los activos estatales rusos congelados a Ucrania no prosperó. Tras horas de negociaciones no se logró un consenso al respecto. Esa propuesta fue retirada, a pesar del firme apoyo previo de algunos grandes países de la UE y de la Comisión Europea.
En cambio, los jefes de gobierno optaron por una solución de emergencia: préstamos conjuntos de la UE garantizados por el presupuesto de la UE. No todos los países de la UE participan en esta estructura. El resultado se presentó como un compromiso que garantiza el apoyo a Ucrania, pero que también expone las divisiones internas.
Al mismo tiempo, quedó claro que la firma del acuerdo comercial entre la UE y los países de Mercosur se pospone nuevamente. La cita, prevista para finales de diciembre, se traslada a enero. Aún no se ha fijado una fecha exacta.
El aplazamiento se produjo después de que Italia pidiera más tiempo para aliviar las preocupaciones de los agricultores. Francia e Italia reiteraron sus objeciones durante la cumbre. Temen que los agricultores europeos se vean afectados por la importación de carne barata de América Latina.
Estas preocupaciones también se manifestaron fuera de las salas de reuniones de Bruselas. Durante la cumbre, miles de agricultores se dirigieron a las oficinas de la UE. Con tractores bloquearon carreteras y se enfrentaron con la policía. Para tranquilizar a los agricultores, las instituciones de la UE aprobaron un texto adicional. En él se establece que se pueden volver a imponer aranceles a la importación si grandes cantidades de aves de corral o carne de vacuno importadas perturban el mercado europeo.
El debate sobre el acuerdo comercial con los países sudamericanos toca una cuestión más amplia con la que la UE lucha: cuán económicamente autónomos quieren ser los países de la UE en un mundo donde las relaciones de poder (económicas, financieras y militares) están cambiando. Los defensores ven el acuerdo comercial como una oportunidad para depender menos de Estados Unidos y China. Los opositores apuntan a las consecuencias internas y los riesgos políticos.
En los últimos meses, la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha abogado públicamente por la confiscación de activos rusos y había declarado que firmaría el Acuerdo de Mercosur esta semana en Brasil. Consideraba que los jefes de gobierno de la UE debían adoptar en esta cumbre un rumbo fuerte y orientado al futuro.
El hecho de que en esta cumbre la UE no haya seguido su petición en dos ocasiones probablemente se considere en muchas capitales europeas como una derrota política para Von der Leyen.

