Según diplomáticos, la decisión del Consejo de Europa para establecer el tribunal es un paso importante, dado que la Corte Penal Internacional (CPI) en La Haya actualmente no tiene competencia para procesar a Rusia sin la autorización del Consejo de Seguridad de la ONU.
El Consejo de Europa, compuesto por 46 Estados miembros europeos, aprobó por unanimidad la creación del tribunal. La organización, independiente de la UE pero que coopera estrechamente con ella, considera el tribunal un paso crucial para mantener el orden jurídico internacional.
Según fuentes dentro de la UE, ya se han logrado grandes avances en los preparativos prácticos. Se está trabajando en una estructura jurídica que impida que los líderes rusos reclamen inmunidad. Además, se están recopilando pruebas en colaboración con las autoridades ucranianas, organizaciones de derechos humanos e investigadores independientes.
El comisario europeo de Justicia, Didier Reynders, destacó recientemente que la UE proporciona ayuda jurídica y financiera para poner en funcionamiento el tribunal. Esto incluye, entre otros aspectos, la financiación de equipos de investigación y la recopilación de pruebas que puedan usarse en futuros procesos.
A pesar del amplio apoyo internacional para la investigación y el enjuiciamiento de Putin, la viabilidad permanece como un punto de discusión. Rusia ya ha manifestado que no reconoce la legitimidad de tal tribunal y considera los planes como un ataque motivado políticamente. Algunos países temen que la creación de un tribunal especial pueda aumentar aún más las tensiones diplomáticas.
A pesar de los obstáculos geopolíticos, la UE ha acogido con entusiasmo los avances. Según Josep Borrell, jefe de la diplomacia europea, es importante que Rusia rinda cuentas por sus acciones.
La comisaria europea de Energía, Kadri Simson Kallas, una firme defensora de sanciones estrictas contra Rusia, afirmó en una declaración que la justicia es inevitable. "Es solo cuestión de tiempo antes de que los responsables sean juzgados. Este tribunal garantizará que las atrocidades en Ucrania no queden impunes", afirmó Kallas.
Los próximos meses serán cruciales para el desarrollo jurídico y práctico adicional. Se espera que el tribunal esté completamente operativo a lo largo de 2025.

