Según un informe ampliamente respaldado por el Parlamento Europeo, bajo el actual gobierno del AKP en Turquía hay un grave retroceso en las normas democráticas. La represión de manifestantes pacíficos y oponentes políticos, como el popular alcalde de Estambul, Ekrem İmamoğlu, genera preocupación. El Parlamento ve estas acciones como intentos de manipular el terreno político.
Los criterios de adhesión a la UE, incluidos la democracia, los derechos humanos y el estado de derecho, no son negociables según el Parlamento Europeo. Ankara no los cumple, lo que bloquea más conversaciones. Además, provocaciones como la visita de Erdoğan al norte de Chipre ocupado socavan las relaciones con los estados miembros de la UE.
El presidente turco Recep Tayyip Erdoğan visitó la parte norte de Chipre en julio de 2021, lo que las instituciones europeas consideran una provocación hacia el sur reconocido internacionalmente. El líder de la parte turca, Ersin Tatar, calificó el informe del Parlamento Europeo en Cyprus Mail como “un documento sesgado” que no tiene en cuenta la realidad en la isla.
Aun así, el Parlamento Europeo no quiere cerrar completamente la puerta. Muchos turcos, especialmente los jóvenes, siguen siendo firmemente proeuropeos. Ese apoyo social es la razón para no terminar definitivamente el proceso de adhesión, a pesar de la congelación actual de las conversaciones.
Turquía negocia su adhesión a la UE desde 2005. El deterioro reciente de la situación interna hace que estas conversaciones permanezcan formalmente congeladas. Los eurodiputados destacan que solo reformas en Ankara pueden reiniciar el proceso. Esto se refleja en el amplio respaldo al informe dentro del Parlamento.
Además de las preocupaciones, también se reconoce el papel estratégico de Turquía. Como miembro de la OTAN y socio en la región del Mar Negro, Medio Oriente y en torno a Ucrania, el país juega un papel clave. Por eso el Parlamento quiere mantener el diálogo político y profundizar la cooperación.
Esta cooperación puede enfocarse en intereses compartidos como política climática, seguridad energética, lucha contra el terrorismo y migración. Al mismo tiempo, según el informe, la UE debe ser clara sobre sus valores fundamentales y no hacer concesiones a principios esenciales.
El eurodiputado liberal neerlandés Malik Azmani (VVD) llama a la cooperación con Turquía una necesidad estratégica, pero aboga por una “estrategia inteligente”. Esto implica mantener la presión sobre las reformas democráticas mientras se continúan conversaciones en otras áreas. Azmani fue uno de los redactores del informe.

