La industria europea de fertilizantes atraviesa una grave crisis debido a los precios récord del gas natural. Estos representan el 90% de los costos variables de producción y hacen que sea imposible para los fabricantes europeos seguir produciendo y siendo competitivos.
Los fabricantes europeos de fertilizantes han pedido a la Unión Europea una corrección urgente de la política actual de gas para poder salir de esta crisis tan grave. Ya han reducido su producción en un 70%. La causa es el dramático aumento de los precios del gas en Europa. Según ellos, el mercado de fertilizantes se está hundiendo.
Los precios del gas han aumentado más del 1000% respecto al año pasado. “La industria europea de fertilizantes se encuentra en una crisis total porque el mercado europeo del gas está roto”, afirma Jacob Hansen, gerente general de Fertilizers Europe.
Los ministros de Energía de los 27 países de la UE discutirán el próximo jueves una revisión de la política energética europea. Es posible que a partir del próximo año se desvinculen las tarifas eléctricas de los precios del gas. Debido a la vinculación actual, las facturas de electricidad no aumentan tan drásticamente como los precios del gas, mientras que los costos de producción de electricidad con paneles solares y molinos de viento apenas suben.
También se presentará ante los ministros de la UE una propuesta para establecer un precio máximo por metro cúbico de gas, aunque aún no hay consenso. Varios países de la UE ya han puesto en marcha sus propias “compensaciones” para ciudadanos y empresas, pero se prefiere un enfoque europeo conjunto, según se indica.
Los fabricantes de fertilizantes señalan que Europa necesita una industria fertilizante nacional fuerte para poder seguir produciendo alimentos en los países de la UE sin depender de Rusia. Dado que los costos del gas natural en Europa son entre un 8 y un 10% más altos que en Estados Unidos y otros países con industria fertilizante, los productores europeos no pueden competir en los mercados nacionales y globales.
Según informes previos, la casi paralización de la producción de fertilizantes no generará problemas graves inmediatos en la agricultura. No solo los productores, sino también las empresas agrícolas y sus organizaciones de compra tienen aún suficientes reservas para los próximos meses. Se espera que las verdaderas escaseces comiencen en la primavera de 2023.

