Según la Comisión Europea, Ucrania ha cumplido todas las condiciones previas necesarias para abrir conversaciones oficiales de adhesión con Bruselas. La Comisión declaró que Kyiv ha realizado reformas significativas, entre ellas en el ámbito de la justicia y la lucha contra la corrupción.
A pesar de ello, durante la cumbre de los jefes de gobierno europeos en Bruselas no se alcanzó una decisión conjunta sobre el inicio de las negociaciones. Hungría bloqueó la declaración conjunta de los líderes de la UE. El primer ministro húngaro Orbán declaró abiertamente que está en contra de seguir avanzando hacia la membresía de Ucrania en la UE.
Debido a la regla de unanimidad dentro de la UE, Hungría puede bloquear todo el proceso de adhesión. La mayoría de los demás estados miembros de la UE apoyan la apertura de negociaciones con Ucrania.
El gobierno húngaro de Fidesz es considerado desde hace tiempo un obstáculo dentro de la UE. Esta crítica se centra principalmente en la línea política discrepante de Orbán y su colaboración con Rusia.
Varios políticos europeos han manifestado en los últimos meses que seguirán apoyando a Ucrania, incluso fuera de decisiones formales. Se espera que ahora los estados miembros de la UE busquen formas alternativas, técnicas o procedimentales, para avanzar.
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y otros funcionarios de la UE hablan de manera positiva sobre el progreso de Ucrania. Al mismo tiempo, algunos diplomáticos advierten contra avanzar demasiado rápido, dado el desacuerdo interno en la UE. Especialmente sobre la esperada expansión de las exportaciones agrícolas si Ucrania es admitida, existen grandes dudas y preocupaciones en otros países agrícolas de la UE.
Aunque el bloqueo húngaro impide ahora el inicio oficial de las negociaciones, aún no está claro cuánto tiempo se mantendrá esta resistencia. Sin embargo, queda claro que la mayoría de los estados miembros de la UE están decididos a mantener a Ucrania dentro de la esfera de influencia europea.

