Una mayoría a favor no significa que Islandia se convierta automáticamente en miembro de la UE. El gobierno ha optado por un proceso en dos etapas. Primero, la población decide si Reykjavik debe volver a negociar con Bruselas. Si finalmente se acuerdan condiciones de adhesión, estas serán sometidas a un segundo referéndum nacional.
Islandia solicitó su ingreso en la UE en 2009 y comenzó las negociaciones un año después. Estas conversaciones fueron interrumpidas en 2013 tras la llegada de un nuevo gobierno euroescéptico. Esto puso fin provisionalmente a unos cuatro años de negociaciones sobre la adhesión a la Unión.
Amenaza de guerra
La guerra en Ucrania ha reavivado el debate sobre la posición de Islandia en Europa. El deterioro de la seguridad internacional se menciona como una de las razones por las cuales la cooperación europea más estrecha ha vuelto a tomar un papel destacado en la agenda política.
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También influyen los acontecimientos relacionados con Groenlandia. El futuro estratégico de la región del Atlántico Norte y el Ártico ha intensificado la discusión sobre la posición de Islandia y su relación con Europa. Por ello, el referéndum se examina no solo desde un punto de vista económico, sino también desde la perspectiva de la seguridad.
Aspecto económico
Además, contribuyen el aumento del costo de vida. La incertidumbre económica ha incrementado el interés por la adhesión a la UE. Las encuestas indican un apoyo creciente hacia un acercamiento, aunque la población sigue dividida y el resultado del referéndum podría ser ajustado.
Uno de los principales obstáculos sigue siendo la pesca. Para Islandia, este es un sector importante, mientras que la membresía en la UE requeriría acuerdos sobre cuotas de captura, zonas pesqueras y la política pesquera común europea. La agricultura también es mencionada como un área sensible en posibles nuevas negociaciones.
EEE y Schengen
Islandia ya está estrechamente ligada a la Unión Europea. A través del Espacio Económico Europeo participa en el mercado interno y ya aplica gran parte de las normativas europeas. Además, el país forma parte del espacio Schengen, sin ser miembro de la UE.
Por ello, la votación también trata sobre la soberanía. Frente a las preocupaciones sobre el control nacional de los recursos naturales y la toma de decisiones, hay argumentos a favor de una cooperación económica y estratégica más estrecha con Europa. Con una mayoría a favor, el verdadero proceso de negociación comenzaría. Después, los islandeses podrían decidir individualmente si las condiciones alcanzadas son suficientes para ingresar efectivamente a la UE.

