Debido a los nuevos acuerdos comerciales entre Ucrania y la Unión Europea, la exportación de productos agrícolas ucranianos a Europa disminuirá considerablemente. Al mismo tiempo, algunos productos quedarán exentos de aranceles. Kiev ya busca nuevos mercados fuera de Europa.
A finales de este mes, la Unión Europea implantará nuevos límites arancelarios para la importación de productos agrícolas ucranianos. Esto pone fin al acceso temporal libre de impuestos que Ucrania tenía desde 2022. La medida busca normalizar el comercio, pero reducirá significativamente los ingresos ucranianos provenientes de la exportación agrícola.
Según investigadores económicos, las exportaciones a países de la UE podrían caer más de mil millones de euros anuales. Especialmente, la exportación de cereales sufrirá un fuerte impacto. Parte de las pérdidas previstas se compensarán porque Ucrania intenta redirigir su comercio hacia otras regiones fuera de Europa.
Aunque los nuevos acuerdos con la UE imponen restricciones, también amplían la cuota para algunos grupos de productos. La Unión Europea eleva los límites de importación para, entre otros, miel, azúcar, huevos y trigo. Estos cambios entrarán en vigor antes de que finalice el mes.
Al mismo tiempo, Ucrania amplía su comercio con otros países. Por ejemplo, se ha firmado un acuerdo con Omán para la exportación de productos avícolas. Antes, Bahréin y Arabia Saudita también se convirtieron en nuevos mercados. Estas aperturas deben compensar en parte las pérdidas de ingresos en Europa.
En Bruselas, representantes de la UE y Ucrania alcanzaron recientemente un acuerdo sobre la parte agrícola de las negociaciones de adhesión. Ambas partes quieren armonizar paso a paso la legislación y normativas agrícolas. La UE prometió apoyo para futuras reformas.
Las conversaciones en Bruselas mostraron que la cooperación ya ha avanzado considerablemente, pero queda mucho por hacer para adaptar la agricultura ucraniana a los estándares de la UE. Las reformas se centran, entre otros aspectos, en la digitalización, reglas de mercado y apoyo estatal a los agricultores.
Las organizaciones agrícolas ucranianas advierten contra cambios demasiado rápidos. La implementación repentina de todas las normativas europeas podría perjudicar principalmente a las pequeñas y medianas explotaciones agrícolas. Por ello, piden un periodo de transición de diez a quince años para que la agricultura pueda adaptarse de forma gradual.
Ucrania espera poder integrarse en la Unión Europea para 2035. Según representantes del sector agrícola, se requiere un periodo de diez años para adaptar plenamente la economía y la agricultura a las normas europeas.