La raíz del problema en Irlanda es la deficiente depuración de las aguas residuales, lo que provoca que en zonas urbanas el agua superficial no cumpla con los criterios mínimos. Esto ha derivado en un nuevo procedimiento legal europeo contra Irlanda. Se afirma que las medidas actuales no cumplen con las obligaciones europeas para la protección de la naturaleza y la calidad del agua.
En los tres países, la ganadería y el uso de estiércol o fertilizantes químicos son el centro del debate sobre la calidad del agua. Irlanda recientemente obtuvo permiso para ampliar la aplicación de estiércol, algo que aún es legalmente controvertido y no está claro si los agricultores irlandeses podrán cumplir con condiciones más estrictas.
Hace solo unas semanas, Irlanda recibió autorización para exceder los límites de nitratos durante tres años más, siempre y cuando los agricultores y ganaderos irlandeses reduzcan comprobablemente su contaminación. Sin embargo, aún no está claro si y cómo lo harán. Un estudio reciente en Irlanda mostró que en algunas cuencas fluviales hay un aumento de la contaminación por nitratos.
En Alemania y Países Bajos, la contaminación por nitratos es principalmente ocasionada por actividades agrícolas, como la aplicación de estiércol en los prados. Países Bajos solicitó a la UE una excepción temporal, pero se la negaron. Alemania, por su parte, es señalada por seguir sin implementar medidas suficientes prometidas previamente.
También en Alemania la presión legal ha desempeñado un papel importante. Ya hace algunos años se determinó que la gestión de la contaminación por nitratos no cumplía con los requisitos europeos. Fallos judiciales han obligado al gobierno alemán a elaborar programas de acción complementarios y a fortalecer las políticas.
El anterior gobierno de centroizquierda de Alemania estableció una nueva ley de estiércol que limitaba la cantidad permitida en áreas ya gravemente contaminadas. Pero el nuevo gobierno liderado por la CDU revirtió esa decisión. Esto ha puesto en riesgo que Bruselas imponga multas millonarias a Berlín.
Países Bajos también está bajo presión de la Comisión Europea. Su solicitud para obtener un permiso temporal para aplicar estiércol adicional en tierras agrícolas (derogación) fue rechazada por Bruselas. Por lo tanto, Países Bajos sigue sujeto a las restricciones europeas existentes.
En la lucha por la restauración de la naturaleza y contra la contaminación ambiental, Países Bajos no logra reducir la emisión de nitrógeno, principalmente porque el país se ha negado hasta ahora a reducir el gran número de ganado lechero y porcino.
Además, La Haya corre el riesgo de entrar en conflicto con la directiva europea contra la contaminación por nitratos, ya que no solo no alcanzó el objetivo para 2025, sino que tampoco ha presentado a Bruselas planes para reducir la contaminación por nitratos en 2026 y 2027.

