El aplazamiento se refiere a una votación prevista en el Parlamento Europeo para eliminar los aranceles previamente impuestos a productos industriales estadounidenses. Esa votación estaba programada para el 26 de enero y es una parte importante de un reciente acuerdo comercial entre Bruselas y Washington.
Destacados eurodiputados del Comité de Comercio decidieron no proceder con la votación por ahora. Primero quieren claridad sobre la postura estadounidense respecto al territorio danés de ultramar de Groenlandia. Sin esa claridad consideran imposible someter el acuerdo a votación.
Dentro del Parlamento Europeo existen divisiones sobre la respuesta adecuada. Algunos eurodiputados quieren congelar el acuerdo arancelario mientras duren las amenazas estadounidenses. Otros advierten que el aplazamiento podría dañar las relaciones económicas entre la Unión Europea y Estados Unidos.
En Bruselas se ha acordado ahora también aplazar la decisión sobre si posponer o no la votación. Se subrayó que es indispensable una posición clara de Estados Unidos respecto a Groenlandia antes de tomar más medidas. Esto se está haciendo a la espera de encuentros entre representantes de Washington, Nuuk y Copenhague previstos para los próximos días.
El presidente del Comité de Comercio Internacional informó que las conversaciones continuarán en un momento posterior. Así, sigue sin estar claro si el Parlamento tomará a tiempo una postura sobre las reducciones arancelarias propuestas.
Los grupos políticos difieren en cuanto a la estrategia. Algunos grupos abogan por colaborar con Estados Unidos, mientras que otros consideran que el Parlamento debe actuar con mayor firmeza y no ceder ante la presión estadounidense.
El acuerdo sobre aranceles prevé que la Unión Europea adopte legislación para reducir los derechos de importación a productos industriales estadounidenses. A cambio, Washington reduciría los aranceles a los automóviles europeos. Debido al aplazamiento continuo, no está claro cuándo se tomará una decisión definitiva al respecto.

