La decisión estadounidense de detener el suministro de sistemas antiaéreos Patriot a Ucrania sorprendió tanto a Ucrania como a Europa. En la UE hay preocupación por la creciente retirada de Washington.
El gobierno ucraniano está ajustando su estrategia militar ante las dificultades en los suministros de armas estadounidenses. Kyiv se está enfocando más en aumentar la producción nacional de armas, para lo cual busca tanto inversiones como apoyo tecnológico.
El gobierno ucraniano subraya que ha cumplido todas las condiciones estadounidenses y ha colaborado con las autoridades estadounidenses. Funcionarios ucranianos expresan su frustración por la falta de entrega de armas previamente prometidas, a pesar de lo que consideran una cooperación total con las solicitudes de EE.UU.
Por ello, la Comisión Europea ha ajustado su rumbo. La presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, declaró en Aarhus que Europa "debe intervenir" ante la parcial retirada de EE.UU. La Comisión quiere fortalecer el fondo europeo para la paz y apoyar la capacidad de defensa ucraniana mediante subvenciones específicas y proyectos conjuntos de producción.
Durante un encuentro en Dinamarca, el presidente ucraniano Zelensky recibió el apoyo tanto de Von der Leyen como de la primera ministra danesa Frederiksen. Dinamarca, que actualmente preside la UE, se ha pronunciado a favor de acelerar la adhesión de Ucrania a la UE y de brindar ayuda adicional a la industria armamentística del país.
Al mismo tiempo, el presidente Trump flexibilizó la semana pasada las sanciones existentes contra Rusia. Esta medida aumenta en Ucrania el temor a un cambio geopolítico donde EE.UU. pone menos énfasis en apoyar a Kyiv y ejerce menos presión sobre Moscú.
En contraste, la UE desea endurecer el régimen de sanciones contra Rusia. Von der Leyen insiste en medidas más severas, especialmente dirigidas a la industria de defensa rusa. También aboga por un mayor control sobre la exportación de tecnologías sensibles a través de terceros países para evitar que Rusia evada las sanciones.
Aunque el mensaje político de solidaridad europea con Ucrania se difunde ampliamente, los detalles prácticos de la ayuda prometida aún no están claros. Hasta ahora no se han especificado cantidades exactas ni cronogramas para el apoyo europeo.

