Según la Comisión Europea, los desafíos para los presupuestos plurianuales de la UE han cambiado desde la última ronda presupuestaria en 2021. La invasión rusa en Ucrania, las tensiones en la frontera este de Europa y un orden económico mundial en transformación requieren más inversiones en seguridad. Al mismo tiempo, la UE debe volverse económicamente más competitiva en respuesta a las amenazantes medidas comerciales estadounidenses y chinas.
Una parte importante de los actuales fondos estructurales, que ahora se utilizan principalmente para el desarrollo regional en zonas menos prósperas, según la propuesta debería también poder emplearse en adelante para proyectos relacionados con la defensa. Esto podría incluir, por ejemplo, la construcción de infraestructura que pueda utilizarse militarmente o el fortalecimiento de la industria de defensa.
La Comisión habla en total de una suma de más de 392 mil millones de euros hasta 2027. Cuánto de esa cantidad debería destinarse exactamente a defensa y economía aún no se ha establecido. Los países de la UE deberían tener la libertad de establecer sus propias prioridades, siempre que contribuyan a la 'autonomía estratégica' de la UE, según la propuesta.
El plan es políticamente sensible. Varios estados miembros, especialmente en Europa del Este y del Sur, temen que los objetivos originales de los fondos estructurales, como reducir la desigualdad regional, se vean comprometidos. También algunos eurodiputados cuestionan la reorientación de fondos destinados a la cohesión social y económica.
Los partidarios señalan que la resiliencia militar y el fortalecimiento económico son justamente condiciones previas para un desarrollo sostenible. Si las regiones europeas son más seguras y mejor conectadas, sus economías locales también se benefician, según la Comisión. Además, se subraya que los estados miembros no están obligados a realizar gastos en defensa, sino que es una opción voluntaria. Esto da a países como Hungría y Eslovaquia una posible exclusión.
Además de la propuesta para la reorientación de los fondos estructurales, la Comisión presentó también una hoja de ruta más amplia para fortalecer las capacidades defensivas europeas. Esta incluye, entre otras cosas, el llamado a realizar más adquisiciones conjuntas en la compra de armamento y una mayor rapidez en la capacidad de despliegue de las tropas europeas. El énfasis se pone en la cooperación y coordinación entre los estados miembros.
El Parlamento Europeo dio el miércoles su respaldo en una resolución separada a los planes para hacer a Europa 'resistente' frente a amenazas externas. Con amplia mayoría, el parlamento votó a favor de más proyectos conjuntos de defensa y el principio de que se debe poder hacer 'todo lo necesario' para garantizar la seguridad de la UE.

