La Comisión Europea confirmó que se retiene una parte del segundo desembolso del Plan de Recuperación y Resiliencia. Según el vicepresidente búlgaro Tomislav Donchev, se trata de aproximadamente doscientos millones de euros.
De la evaluación de la Comisión se desprende que Bulgaria ha logrado 58 de los 59 puntos de reforma del Fondo de Recuperación. Solo la revisión de la Comisión Anticorrupción sigue siendo incompleta. La Comisión Europea quiere garantías de que el organismo pueda funcionar de manera independiente y apolítica.
El país se unió a la UE en 2007, pero recién este año fue admitido en el espacio Schengen. Esto estuvo bloqueado durante años por los Países Bajos. El próximo año, Bulgaria desea unirse a la zona euro.
Bruselas informó oficialmente a Sofía por carta sobre la suspensión y estableció un plazo de un mes para que responda. Si después la reforma sigue siendo insuficiente, el pago permanecerá congelado por otros seis meses.
El gobierno búlgaro enfatiza que la decisión se tomó únicamente por razones técnicas. Sofía negó que la evaluación europea de los fondos esté relacionada con la reciente detención del alcalde Kotsev de la ciudad de Varna, sospechoso de corrupción.
Mientras tanto, el gobierno búlgaro mantiene el optimismo. Espera recibir 440 millones de euros tan pronto como se complete la reforma judicial. Donchev declaró que la mayoría de las condiciones ya se han cumplido y que Bulgaria está a tiempo para solicitar un tercer pago.
El ministro de Justicia Georgi Georgiev afirmó que su país está "categoricamente preparado" para combatir la corrupción y el crimen organizado. Se refirió a reformas recientes en el derecho penal, incluyendo medidas contra el lavado de dinero y el delito digital.
Sin embargo, según Transparency International, Bulgaria sigue siendo el país más corrupto de la UE. Con solo 43 puntos en el Índice de Percepción de la Corrupción, está en el último lugar desde hace siete años. A pesar de algunas mejoras, la confianza en la justicia y la transparencia en las instituciones públicas sigue siendo insuficiente.
Las preocupaciones de Bruselas se agravan por desarrollos internos. La detención del alcalde Kotsev y el controvertido nombramiento del fiscal general Sarafov muestran, según críticos, cómo se utilizan las estructuras legales en Bulgaria para mantener el poder político.
Tanto funcionarios europeos como búlgaros reconocen que se necesitan más pasos para fortalecer la independencia judicial. Solo cuando la reforma de la Comisión Anticorrupción se complete de manera convincente, la Comisión podrá liberar la parte congelada del pago de la UE.

