La decisión significa que el acuerdo tarifario, previamente alcanzado entre la UE y EE. UU., no seguirá avanzando de momento. Los políticos europeos quieren así enviar una señal política clara a Washington.
Además, la UE trabajará en una estrategia propia de defensa, independiente de la OTAN (léase: menos ligada a Estados Unidos), afirmó la presidenta de la Comisión Ursula von der Leyen en el Foro Económico Mundial en Davos.
Estos pasos están directamente vinculados a las recientes amenazas del presidente Donald Trump, que han generado una creciente tensión entre la Unión Europea y Estados Unidos. El acuerdo comercial en cuestión fue cerrado en julio. Sin la aprobación del Parlamento Europeo, el acuerdo no puede entrar en vigor.
La suspensión se describe como un paso consciente y visible. El Parlamento Europeo quiere mostrar con ello que no considera las amenazas separadas de la relación comercial entre ambas partes.
La presidenta Von der Leyen ha situado explícitamente el asunto Groenlandia dentro de su enfoque de seguridad y defensa. Afirma que la soberanía e integridad territorial de Groenlandia no son negociables. Esta posición se adopta sin reservas y forma una parte firme de la línea europea en este tema.
Paralelamente, la Unión Europea recalca la importancia de fortalecer su propio papel en seguridad y defensa. El desarrollo de la autonomía estratégica se menciona como un principio orientador para la política europea.
Esta dirección política no se plantea como un reemplazo de las alianzas militares existentes. La OTAN sigue siendo un punto de referencia explícito dentro de la arquitectura de seguridad europea, dijo Von der Leyen.
Al mismo tiempo, se reconoce que la situación de seguridad en Europa ya no puede darse por sentada. Esta premisa es la base para el tono más firme y la renovada atención a la seguridad y defensa.

