El daño económico para Brasil es grande; Brasil es el mayor exportador mundial de aves de corral.
Los Estados miembros de la UE decidieron conjuntamente detener las importaciones después de que análisis de laboratorio mostraran que se trata de una variante altamente contagiosa del virus de la gripe aviar. Varias instalaciones de exportación brasileñas fueron incluidas de inmediato en una lista negra por parte de la UE. Esto significa que sus productos por ahora no pueden venderse en el mercado europeo.
La decisión sigue a medidas previas de China y EE. UU., que también cerraron sus fronteras a la importación de pollo brasileño. Ellos también están preocupados por la propagación del virus. Según múltiples fuentes, el brote se ha detectado tanto en empresas avícolas comerciales como en aves silvestres en varias regiones de Brasil.
Brasil es uno de los mayores exportadores de carne de pollo en el mundo, y las medidas afectan duramente al país. Según Global Banking and Finance, en 2023 Brasil representó casi un tercio de las exportaciones mundiales de carne de pollo. Las medidas recientes tienen consecuencias directas para el sector agrícola y alimentario brasileño.
Grupos europeos de consumidores y medio ambiente aprovechan la ocasión para presionar aún más tanto a los responsables políticos europeos como brasileños. Ellos llevan tiempo abogando por criterios más estrictos en materia de higiene alimentaria, medio ambiente y salud pública, entre otros, en el marco del acuerdo comercial Mercosur aún no aprobado. Esas negociaciones permanecen por ahora estancadas.
Aunque el gobierno brasileño señala que el virus no representa un peligro para la salud pública si la carne se cocina bien, muchos países importadores son cautelosos. Prefieren pecar de precavidos. Los intereses económicos no compensan el riesgo de una mayor propagación de la enfermedad animal.
No parece haber un regreso a relaciones comerciales normales en el corto plazo. Mientras la situación en Brasil no esté bajo control y los requisitos europeos de seguridad alimentaria y medio ambiente no se relajen, la suspensión de importaciones continuará vigente. Esto parece retrasar nuevamente el debate sobre el acuerdo Mercosur.

