La discusión cobró nuevo impulso la semana pasada durante una reunión no pública de la Comisión Europea sobre la relación con China. Esta sesión se preparó de cara a la próxima conferencia comercial de las grandes potencias económicas del G7, donde la cuestión central fue cómo debería Europa afrontar la presión creciente en diversos sectores industriales.
Las preocupaciones se centran entre otros en vehículos eléctricos, baterías, paneles solares, acero y productos químicos. Los responsables políticos europeos temen que esos productos chinos estén conquistando una parte cada vez mayor del mercado europeo en estos sectores.
Uso más amplio
Un punto importante de preocupación es la persistente sobrecapacidad china, según Bruselas. Funcionarios europeos señalan que los grandes volúmenes de producción, combinados con el apoyo estatal, están ejerciendo presión sobre la competitividad de las empresas europeas.
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Por ello, se está trabajando en nuevos instrumentos comerciales que protejan mejor el mercado europeo, buscando medidas con un uso más amplio que las actuales normas antidumping o antisubsidios.
Seguridad
Al mismo tiempo, la Unión Europea trata de encontrar un equilibrio entre la protección de su propia industria y evitar un conflicto comercial abierto con Pekín. Medios y responsables chinos advierten que las barreras comerciales europeas podrían perjudicar a empresas y consumidores, calificándolas de medidas proteccionistas.
También el debate sobre la seguridad económica está ganando importancia. La política comercial en Bruselas se vincula cada vez más a cuestiones sobre dependencias estratégicas y la protección de sectores clave propios.
OCDE
Un nuevo estudio de la OCDE refuerza las preocupaciones europeas sobre la competitividad de las empresas chinas. Según la OCDE, durante los últimos veinte años, las empresas chinas han recibido entre tres y ocho veces más apoyo estatal que otras compañías similares en países de la OCDE. Este apoyo ha consistido en subsidios directos, beneficios fiscales y préstamos a bajo costo.
La OCDE estima que casi el 60% del crecimiento de la cuota de mercado mundial de las empresas chinas está relacionado con este apoyo estatal. Además, el estudio señala que las empresas estatales y las firmas con fuertes vínculos con el gobierno han sido con frecuencia las principales beneficiarias de dicho apoyo.

