De esta manera, ambos países, que no son miembros de la UE, podrían convertirse en el primer país europeo donde la carne cultivada aparezca en los estantes de las tiendas. El proceso de aprobación en Suiza dura aproximadamente un año, y en el Reino Unido un año y medio.
En la Unión Europea, la carne cultivada se considera un alimento nuevo, por lo que la autoridad europea de seguridad alimentaria evaluará y controlará exhaustivamente el producto final antes de que pueda salir al mercado. Se estima que el proceso de solicitud en la UE tomará al menos 18 meses.
La carne cultivada es “carne” que no proviene del sacrificio de animales, sino que se cultiva en un laboratorio. Esto no solo permite ahorrar vidas animales, sino que también beneficia al clima. La industria mundial de la carne tiene un gran impacto ambiental y climático. Solo en Países Bajos genera alrededor de 3,9 millones de toneladas de emisiones de CO2 al año.
Existen grandes diferencias entre los países miembros de Europa sobre la autorización de la carne cultivada. Mientras que Países Bajos ya ha dado permiso para degustaciones públicas, Italia quiere prohibirla completamente. Este tipo de reacciones dispares en los países de la UE puede desalentar a las empresas inversoras, que entonces buscan oportunidades en otros lugares.
La empresa Meatable, con sede en Delft, ve sus mercados principales para la carne cultivada en Singapur y los Estados Unidos. En Singapur la carne cultivada está permitida desde hace varios años. Recientemente, Estados Unidos también dio luz verde para su venta. La empresa neerlandesa también está considerando Israel, donde actualmente se trabaja en la aprobación de la carne cultivada.

