La propuesta de los Países Bajos cuenta con el respaldo de diecisiete de los veintisiete Estados miembros. Los partidarios quieren que Israel detenga la violencia en Gaza y consideran que la Unión Europea debe ajustar sus relaciones con Israel conforme a su política de derechos humanos. Según la Comisaria de la UE Kaja Kallas, se trata de una revisión del tratado de asociación y no de una suspensión.
A principios de este año se rechazó una propuesta similar. En ese momento no hubo suficiente apoyo entre los Estados miembros para reevaluar el tratado de asociación. Que ahora haya mayoría indica un cambio dentro de la UE respecto a la actuación militar de Israel en Gaza.
Alemania se opone a imponer sanciones a Israel. El gobierno alemán está a favor del diálogo y la cooperación incluso en tiempos de conflicto. Esta resistencia alemana es una razón importante por la que aún no se ha producido una suspensión efectiva.
La relación con Israel es uno de los expedientes políticamente más sensibles en Bruselas en este momento. Sobre la violencia militar contra la población de la Franja de Gaza, casi nadie se atreve a usar la palabra "genocidio", y mucho menos a plasmarlo por escrito.
Amnistía Internacional califica la decisión de los Estados miembros de la UE de revisar la relación con Israel como "bienvenida pero terriblemente tardía". Según la organización de derechos humanos, los países de la UE deberían haber actuado mucho antes. Amnistía señala el alto número de víctimas mortales civiles palestinas como motivo para una intervención más urgente.
Otras organizaciones, como el Comité para la Protección de Periodistas, también instan a traducir la toma de decisiones en acciones concretas. Señalan el creciente número de víctimas entre periodistas en Gaza y piden a la UE que responsabilice a Israel por ello. Abogan por una política más contundente desde Bruselas.
Ahora corresponde a la Comisión Europea estudiar cómo puede llevarse a cabo la revisión del tratado de asociación. Según declaraciones de diplomáticos, aún no se ha tomado una decisión formal, pero sí representa un claro paso político. La Comisión Europea no ha dado un calendario.
El tratado de asociación regula, entre otras cosas, el comercio y la cooperación política entre la UE e Israel. En las condiciones del tratado se establece que los derechos humanos son una base esencial para la colaboración. La convocatoria a la revisión surge de la convicción de que Israel está violando actualmente estas condiciones.

