El gobierno de Trump ha anunciado un amplio paquete de reducciones arancelarias para más de doscientos productos agrícolas y alimenticios. La medida revierte gravámenes impuestos a principios de este año que habían incrementado los costos para importadores y consumidores.
Los productos exentos incluyen carne de res, café, té, plátanos, cacao, jugos de frutas y otros bienes agrícolas tropicales. La medida busca garantizar una mayor oferta en el mercado estadounidense y así aliviar la presión sobre los precios. Esto también aplica para la importación de carne de res desde Australia y Nueva Zelanda, pero, hasta donde se sabe, no para países de la UE.
La Casa Blanca vincula estas reducciones arancelarias a nuevos acuerdos comerciales con países como Argentina, Ecuador, Guatemala y El Salvador. Al establecer acuerdos recíprocos, Washington espera facilitar los flujos de importación y disminuir tensiones con estos países exportadores.
Según el sector alimentario y minorista, los aranceles previamente impuestos fueron una causa directa del aumento en los precios en los supermercados. Las asociaciones del sector califican esta flexibilización como "un paso necesario" para reducir los costos en la cadena y mantener los estantes accesibles para el público.
La reversión del aumento arancelario llega en un momento en que los consumidores estadounidenses llevan meses quejándose por el incremento en los costos de vida. La escasez de mano de obra en el sector agrícola doméstico también elevó los costos de producción, lo que presionó los precios de las materias primas estadounidenses.
El nuevo arreglo tiene efecto retroactivo. Los envíos que anteriormente estuvieron sujetos a estos aranceles pueden, según los procedimientos aduaneros establecidos, ser elegibles para reembolso. Con esto, el gobierno estadounidense busca aliviar el mercado con mayor rapidez.
Además de los consumidores, también se benefician los países exportadores. Las reducciones dan un impulso directo a los proveedores de productos tropicales, ya que sus mercancías vuelven a ser más competitivas en el mercado estadounidense bajo los aranceles previos, más bajos.

