Desde comienzos de este año es obligatorio para la carne de cerdo indicar bajo qué condiciones fueron criados los cerdos, utilizándose cinco categorías: desde 'Establo' hasta 'Ecológico'. El objetivo es proporcionar en la carne de los supermercados información clara sobre las condiciones de vida de los animales.
La presentación de la ampliación de la etiqueta de carne por parte de Los Verdes coincide con el anuncio de varias propuestas agrarias y favorables a los agricultores del ministro BMEL Cem Özdemir (Verdes). Esta semana defiende en la Comisión de Agricultura su propuesta para ampliar la ley de Bienestar Animal.
La semana pasada presentó un “plan de oportunidades para las granjas”. Con este programa, el BMEL apoya a los agricultores que desean pasar de la ganadería a la producción y transformación de alimentos innovadores con proteínas y respetuosos con el clima.
Recientemente, Özdemir también ha hecho una nueva concesión en la nueva ley de purines (aún en preparación). En ella se deberá registrar de manera aún más detallada qué medios (y en qué cantidades) se usan en la agricultura. A cambio se elimina la actual administración y contabilidad (el “balance de sustancias”), que es laboriosa.
La ampliación de la etiqueta de carne encuentra cierta resistencia dentro de la “coalición semáforo” en Berlín, especialmente por parte del FDP, que cuestiona las consecuencias para la hostelería. La asociación agraria alemana DBV también critica duramente el plan. Según ellos, primero deben reducirse los problemas iniciales en el sistema actual de etiquetado. Además, señalan que los costes adicionales para adaptar los establos a estándares más altos son significativos.
Con esto último, el DBV se refiere al antiguo deseo de modernización (y ampliación) de los establos en la ganadería alemana, que debería ser parcialmente financiado con subvenciones o ayudas públicas y mediante la introducción de un impuesto a la carne o un aumento del IVA en alimentos. Esto último sigue siendo bloqueado por el grupo liberal FDP.

