La Unión Europea ha autorizado a España a utilizar 120 millones de euros del fondo de recuperación por el coronavirus para la modernización de invernaderos dedicados al cultivo de verduras y plantas. Esto se realiza con los fondos del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (RRF), tras la aprobación de esta parte en el plan español de recuperación y resiliencia por la Comisión Europea y los ministros de la UE.
Esta medida de apoyo de la UE, que continuará más de dos años, tiene como objetivo mejorar la competitividad y la sostenibilidad del cultivo de verduras, flores y plantas ornamentales, según la Comisión Europea. Del fondo de la UE se conceden tanto préstamos como subvenciones a los países de la UE.
Otros países de la UE también han presentado ya sus planes de recuperación al RRF en Bruselas, y varios han sido aprobados y están en ejecución. Cada país puede elegir sus propias prioridades. Por ejemplo, en algunos países de Europa Central y del Este se utiliza mucho dinero del RRF para desplegar internet rápido en zonas rurales u otras infraestructuras.
Países Bajos es el único país de la UE que (todavía) no ha solicitado apoyo del fondo de recuperación. Bruselas tiene guardados 5,6 mil millones de euros para ello. A instancias de Países Bajos se estableció entonces que los países no recibirían el dinero “sin más”, sino que tendría que haber “mejoras estructurales” a cambio, y que además otros países y ministros de la UE deberían dar su consentimiento.
Dado que Países Bajos (con una economía en buen funcionamiento) puede pedir dinero prestado más barato que la UE en el mercado de capitales, el primer ministro Rutte y el ministro Hoekstra (Finanzas) preferían no usar el fondo RRF, porque otros países de la UE podrían así también supervisar las decisiones de La Haya.
Las posibles condiciones de la UE podrían afectar a la deducción fiscal por hipoteca y al sistema de pensiones de Países Bajos. Desde hace tiempo se sabe que la Comisión Europea considera que Países Bajos se desvía demasiado de las normas europeas, algo que Rutte rechaza vehementemente. Sin embargo, en las negociaciones presupuestarias del mes pasado prometió no dejar pasar el dinero.
Rutte y Hoekstra esperan que durante la formación de un nuevo gabinete se establezcan “acuerdos sobre el sistema de pensiones y la HPA”, tras lo cual se podrá recurrir en Bruselas a los 5,6 mil millones de euros reservados para Países Bajos.

