La reacción dentro de Europa fue notable. En lugar de mostrar solidaridad con un país de la UE que está bajo presión en la frontera externa de la UE, la primera ministra italiana Meloni culpó al primer ministro español Sánchez por su política migratoria. Además, pidió la suspensión de España del espacio Schengen. Madrid respondió calificando esto como "demagogia parcial".
Finlandia y otros países de la UE apoyaron la propuesta italiana de suspender el estatus de Schengen de España. Mientras tanto, Francia ha reforzado los controles fronterizos con España. Curiosamente, hubo pocas críticas hacia Marruecos.
No es el caso
Según el comisario europeo Magnus Brunner (Migración), no se contempla que los migrantes provenientes de la enclave española en África del Norte puedan trasladarse al continente europeo o a otros países de la UE. El tratado de Schengen contempla reglas especiales para Ceuta, informó. El comisario europeo señaló que Marruecos es considerado por la UE como un país seguro, donde los solicitantes de asilo tienen escasas posibilidades de obtenerlo.
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Apoyar a España en la protección de la frontera externa de la UE es la prioridad de la Comisión Europea, añadió Brunner. No hizo comentarios sobre las preocupaciones expresadas por algunos países miembros.
Schengen
Las normas para la libre circulación dentro de Schengen se aplican únicamente a ciudadanos de la UE, personas con permiso de residencia válido y viajeros que cumplen los requisitos para el acceso legal. Por el contrario, los jóvenes de países africanos que entran en Ceuta sin permiso no pueden embarcar en ferris ni aviones hacia la península española sin antes someterse a un control de identidad español, lo que dificulta su salida del enclave.
Rabat permanece en silencio
La causa directa del reciente flujo migratorio aún no está clara. Las autoridades marroquíes no han emitido ninguna declaración oficial. Funcionarios españoles han señalado una reciente sentencia del Tribunal Supremo español que puso fin a la devolución automática de migrantes interceptados en intentos previos de nadar hacia Ceuta.
Intencionado
Pero la gran magnitud de la travesía de la semana pasada sugiere que Marruecos pudo haber relajado intencionadamente los controles fronterizos. Asimismo, el momento resulta sospechoso. La crisis estalló apenas diez días después de que el primer ministro español Sánchez visitara Argelia, el gran enemigo de Marruecos, y anunciara una "nueva fase" en las relaciones hispano-argelinas.
España ha gestionado la relación migratoria con Marruecos bilateralmente durante varias décadas, lo que ha llevado a Madrid a estar cada vez más bajo la influencia de Rabat. En 2021, Marruecos utilizó la migración como herramienta política cuando permitió la entrada de alrededor de 6.000 migrantes en Ceuta en un solo día en medio de una ruptura diplomática sobre la autonomía del Sahara Occidental.
EE.UU. e Israel
Rabat parece actualmente especialmente confiado. Marruecos goza de un sólido apoyo tanto de Estados Unidos como de Israel, y ambos países se han vuelto cada vez más hostiles hacia el gobierno de izquierdas de Sánchez. La Casa Blanca reaccionó a las recientes travesías calificándolas como prueba de la "filosofía destructiva" de las "políticas de extrema izquierda y globalistas para facilitar la migración masiva".

